Sigur Rós - 'Með suð í eyrum við spilum endalaust' (2008)

La materia de la que están hechos los sentimientos: un viaje al alma

Sigur Rós - 'Með suð í eyrum við spilum endalaust' (20 junio 2008)
EMI, XL Recordings
Calificación:

 1. Gobbledigook – 3:05
2. Inní mér syngur vitleysingur (Within me a lunatic sings) – 4:05
3. Góðan daginn (Good day) – 5:15
4. Við spilum endalaust (We play endlessly) – 3:33
5. Festival – 9:24
6. Með suð í eyrum (With a buzz in our ears) – 4:56
7. Ára bátur (Oar boat/Boat of years) – 8:57
8. Illgresi (Weeds) – 4:13
9. Fljótavík (A place in Iceland) – 3:49
10. Straumnes [A mountain near Fljótavík) – 2:01
11. All Alright – 6:21
12. Heima (Bonus track para Japón) - 3:59

Duración total: 55'36''

Músicos:
- Jón Þór Birgisson: Voz, guitarras, teclados, armónica, banjo
- Georg Hólm: Bajo
- Kjartan Sveinsson: Teclados, guitarra, instrumentos de viento, banjo
- Orri Páll Dýrason: Batería y teclados

Grabado entre enero y abril de 2008
Género: Post-rock, rock experimental
Producido por Sigur Rós y Mark Ellis 'Flood'

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Lo han vuelto a hacer. El disco que en el pasado mes de junio publicó Sigur Rós vuelve a sorprender, a fascinar, a trasladar al oyente a otro planeta a base de calidad, sentimiento y un ingrediente adicional que muy pocos pueden poner en su receta: la genialidad de los grandes de la música. Y todo ello, cambiando algo de fórmula.

 Quizás este impronunciable 'Með suð í eyrum við spilum endalaust' sea su álbum menos experimental con el sonido, más puro y 'folk'. Los chicos de la Rosa de la Victoria -es el significado de Sigur Rós- han apostado por lo que en su DVD 'Heima' (2007) dejaron entrever: su amor por los sonidos islandeses y una inspiración en la naturaleza. Porque cuando uno escucha este trabajo parece conocer las tierras y paisajes propios de una naturaleza salvaje, propia de la isla 'helada'.

Lo mejor de todo es que se confirma la dinámica del grupo, progresando en calidad e inspiración. Si en 'Von' (1997) y 'Von brigði' (1998) uno podía tener sus dudas, con 'Ágætis byrjun' (1999) pudo conocer otro camino en el mundo de la música: el post-rock y experimental. Con el intitulado '( )', del año 2002 y 'Takk' (2005) la satisfacción fue plena. Sigur Rós había dejado de ser un grupo-experimento para confirmarse como una alternativa a la música tradicional, sin tener que recurrir a los términos "grupo parecido a" o "banda influida por", después de que Radiohead se colara como posible 'virus' en sus primeros pasos. Cierto es que la voz de su cantante es un calco a la de Thom Yorke, pero el grupo ha sabido buscar su hueco y su firma personal. Y con este nuevo disco confirman que su plan es otro. Que llevan otro rollo muy distinto al comercial, lejos de las tendencias de moda. Suenan a ellos, y a nada más.

Como es justo que todo grupo se lleve alguna crítica, constructiva claro está, les podríamos pedir menos apego regionalista, ya que su amor por la patria termina siendo algo cansino. Si se apuesta por el mercado internacional, también es bueno abrirse un poco en el idioma. Su obsesión por usar el islandés en las letras es comprensible y respetable. Ya formaba parte de ellos y se tolera. Pero titular esas canciones y los discos en su lengua hace imposible, por la complejidad de su sonoridad y grafía, poder comentar el nombre de sus composiciones. El título del disco, 'Með suð í eyrum við spilum endalaust', que significa, al parecer, "Con un zumbido en los oídos tocamos eternamente" es un absurdo ejercicio de complicación para los seguidores de otros países y la prensa internacional. A pesar de ello, por fin han compuesto un tema en inglés, 'All Alright', y nos han despistado, por cierto, con un single de presentación que nada tiene que ver con el resto del álbum.

El tema 'Gobbledigook' (pinche para ver el vídeo en Youtube) puede engañar a todos. Es una alegre composición, imaginamos que muy folclórica, de tres minutos de duración, que ni tiene que ver con su estilo habitual ni con lo que se encontrará en el resto del disco. Por tanto... ¿a qué juegan o en qué pensaban estos chicos cuando la eligieron como carta de presentación? Porque más allá de que despiste a la crítica profesional a la hora de imaginar cómo será el resto del álbum, si se distribuye tal cual, el público también pensará que su música es otra.

Las canciones de este impronunciable disco son -menos en esta y una más, de ritmo parecido-, composiciones lentas, intimistas, reflexivas, propias de una tarde de invierno lluviosa, en la que apetece escuchar una música que te inflama el alma y te hace viajar al hueco de tu corazón, donde dejaste los recuerdos más bellos de tu vida y la esencia de la melancolía. Son temas de una calidad composicional e interpretativa extrema. Casi sublimes. Ojalá este disco y este grupo no se queden para públicos minoritarios. Es la típica música que debe poner la banda sonora a las vidas de millones de personas. Aunque, con permiso de los que piensan en las élites, Sigur Rós ya ha vendido cerca de dos millones de álbumes alrededor del mundo. No está nada mal. Que siga así. Aunque por favor, menos 'islandeses'...

 Lo mejor: Que ni cansa ni deja pensar en ese concepto. Se trata de un disco de una calidad extrema en la composicion e interpretación. Lo peor: Quizás es una música sólo para momentos muy especiales, de fondo o para un realizar un profundo viaje al alma. Imprescindibles: Se podría decir que la práctica totalidad, destacando 'Festival' o 'Suð í eyrum', por destacar algo de entre la grandiosidad general.

Puntuación: 9/10

Pablo M. Beleña
Noviembre 2008