Stereokimono - 'Intergalactic Art Café' (2012)

Stereokimono y su intergaláctico arte progresivo

Momento de prestar atención a STEREOKIMONO, una de las bandas más originales de la movida progresiva italiana de las últimas dos décadas, por motivo de su más reciente lanzamiento “Intergalactic Art Café”. Formado en Boloña en 1989, y tras sufrir algunas crisis de alineación, en 1995 el grupo se reformó con el trío de Antonio Severi [guitarras, guitarra- midi y teclados], Cristina Atzori [batería y percusión] y Alex Vittorio [bajo y teclados] que sigue vigente hasta ahora. Aunque todos los músicos de la banda están involucrados en otros proyectos simultáneos, se dieron abasto para grabara dos discos, “Ki” y “Primosfera”, que aportaron gran frescura al variopinto mundo de la vanguardia rockera de su país. Ahora, 9 años después de “Primosfera”, el trío publica esta nueva joya progresiva cuyo repertorio repasamos a cotinuación. Para esta ocasión, el grupo se hizo acompañar de varios invitados: algunos al canto, otros a la trompeta (Paolo Raineri en ‘Fuga Da Algon’), saxo (Tony Stern en ‘Space Surfer’ ) y atmósferas de drone (Alio Die en ‘Indian Breakfast’).

Los primeros 11 ½ minutos de “Intergalactic Art café” están ocupados por ‘Fuga Da Algon’, pieza que constituye un estupendo ejercicio en la combinación de space-rock y jazz-prog dentro de un encuadre psicodélico que muestra sus garras de forma estratégica, sin visceralidad, con una contundencia genuina y elegante a la vez. Los recursos cósmicos provistos por los teclados y la guitarra-midi catapultan muy bien las potencialidades etéreas de varios de los diversos motivos hilados en la pieza. Esta vía de entrada es tan impactante que exige de la banda que se esfuerce seriamente en mantener la buena onda en lo que aún queda de disco… y el grupo ha de cumplir solventemente con este cometido. ‘Space Surfer’ suena básicamente a una versión jazz-rockera de un híbrido entre el Crimsonismo 80ero y la psicodelia espacial a lo OZRIC TENTACLES, pero también incluye pasajes más livianos donde el grupo explora texturas rocanroleras sutiles en base a sencillos juegos armónicos manejados con oportuna constricción. Atzori es una baterista muy versátil que sabe utilizar su energía y su pericia tanto en los pasajes extrovertidos como en los contenidos. El tercer tema, ‘Indian Breakfast’, presenta una más ligera aproximación al enfoque estilístico esencial de la banda: hay una preeminencia de los factores del jazz-pop dentro de este exquisito ejercicio de fusión melódica, el cual incluye un motivo indio en el comienzo y algún momento de Latin-jazz en uno de los pasajes intermedios. Luego sigue el concepto tripartito de ‘Rebus’ para seguirnos mostrando más caras del incombustible eclecticismo de STEREOKIMONO. ‘Il Gioco’ da inicio al concepto con una extroversión impactante, ágilmente llevada a través de una compleja secuencia de motivos y esquemas rítmicos durante un espacio de solo dos minutos. Cuando la cosa se pone con tintes moderadamente arábigos, emerge la segunda parte ‘La Metafora’, la cual porta un aire bastante peculiar donde confluyen la neurosis arquetípica de un KING CRIMSON, el jolgorio surrealista de un ZAPPA y el colorido dadaísta de SAMLA MAMMAS MANNA, un híbrido sonoro capaz de generar un ambiente de alegría a través de una absorbente y exaltada extravagancia. ‘La Soluzione’, la tercera y última parte de este concepto, prosigue por esta vía de exploración llevándola hacia un incremento de la sofisticación, lo cual repercute necesariamente en un realce de la espiritualidad humorística en curso. ‘Rebus’ resulta, a fin de cuentas, un cénit decisivo dentro del disco.

‘Lumacacactus’ es un ejercicio enérgico y grácil de psicodelia progresiva que está mayormente dominado por un tenor bastante colorido (incluyendo algunos leves coqueteos con ritmos ska y europeo-orientales), además de algún breve interludio denso. El momento de ‘The Gnome On The Moon’ es uno muy distinto: armado sobre un compás de jazz de cabaret, el grupo arma una sonoridad con una diversidad interna bien organizada, que va desde momentos sobrios y lacónicos a otros más explícitamente intensos, mientras la invitada Nicoletta Zucchero aborda el canto con una actitud ceremoniosa propia de una maestra de ceremonias (ellla también escribió el texto, a propósito). Las imágenes mentales motivadas por este tema nos remiten a una magia perdida, tal vez una magia proyectada que nunca llegó a concretarse y que solo quedó como sueño de grandeza, la añoranza crepuscular que se siente mientras se da la decadencia de lo noble y lo palaciego. ‘Zona D’Ombra’ nos devuelve de lleno a la vitalidad electrizantemente dinámica de ‘Fuga Da Algon’ con el añadido de una mayor dosis de polenta: la guitarra de Severi suena bastante robusta en varios momentos, explayando su vigor salvaje con una disciplina impoluta. Este clímax tan especial concretizado en ‘Zona D’Ombra’ prepara el terreno para el último tema del disco, ‘Oltre Algon’, el mismo que desarrolla capas y texturas cósmicas en una suerte de ambient psicodélico donde confluyen elementos krautrock con estándares de HILLAGE: los samplers de susurros y soliloquios ayudan a reforzar el aura de ensueño que arropa a la instrumentación. Un final etéreo para un disco que mayormente ha sido generoso en la develación y encauzamiento de varias modalidades de colorido sónico.

STEREOKIMONO se ha lucido con enormidad y carácter a la hora de gestar y producir este nuevo álbum: “Intergalactic Art Café” es una bizarra gema de música progresiva genuinamente renovadora con el sello de una banda que nunca pudimos olvidar con el paso de los años tras su último disco. ¡Un retorno a lo grande de una banda enorme!

Nota: 9/10 Nota: 9

- Muestras de 'Intergalactic Art Café':

Lumacacactus [vídeo-clip]:

Fuga Da Algon

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Cesar Inca MendozaCesar Inca Mendoza
Mayo 2012