Yo ya daba por perdido a Yes, pero reconozco que la grabación live de la gira del Drama- Oceans tiene algo de frescura y novedad que no tenían cuando el desaparecido Squire estaba al mando. Me pregunto muchas cosas sobre la presión que el veterano bajista ejercía en un grupo desahuciado para mí. Y sin querer hacer de abogado del diablo dejo esa pregunta en el aire. El trío Rabin Anderson Wakeman haciendo una caprichosa competencia, es un asunto y culebrón extraño. Máxime cuando Rabin y Wakeman siempre han representado para mí los antagonismos que los viejos seguidores de Yes siempre hemos visto. Cosas de la vejez supongo o del asqueroso marqueting del negocio musical. Los caminos del señor son inescrutables...y surrealistas.
En un principio Jon Davison no me gustaba nada: parecía cantar con gran esfuerzo y tampoco parecía muy simpático. Lo escuché en Glass Hammer y tampoco era gran cosa, a diferencia de Benoit David, que en Mystery hacía un muy buen trabajo, pero con su propia voz.
Con todo lo que admiro a Chris Squire -real fundador y creador de Yes, y artífice de su larga vida- debo reconocer que el grandote de las botas, en sus últimos años se empeñó en obligar -eso parece- a los cantantes a emular al Anderson de los '70, con resultados de falta de afinación y frescura interpretativa, y las cuerdas vocales hechas bosta, en el caso del canadiense.
Fue muy buena sí, su "decisión" de que su amigo Sherwood lo reemplazara: un hombre embebido de Yes y progresivo clásico, cantante mediocre pero muy personal, y curiosamente con un timbre vocal afín a Escudero. Como bajista, y sin imitar (demasiado), está en la misma onda, por lo que, aunque me duela un poco, Squire no se extraña tanto (y hasta parece que estuviera por ahí).
Gran gesto de humildad y sentido común (poco común en el círculo de los yesmen) el de Alan White de compartir tambores y no forzar un virtuosismo que los huesos ya no le permiten. Lo importante es la música, no las estrellas, parece ser el nuevo rumbo de Yes.
Sigo esperando de Geoff Downes un mayor compromiso como instrumentista y compositor. No puedo entender que el alma creativa de Asia durante 30 años no pueda dar más. Y creo que nadie le está pidiendo que sea un Wakeman o un Moraz.
Howe, por su parte, cada vez se lo ve más cómodo en su papel de nuevo líder de Yes. Hasta parece simpático a veces! Sí que no me imagino que podría pasar si desapareciera...
Terminando: veo una lenta pero perceptible evolución en estos Yes post Anderson. Han vuelto a tener ritmo y frescura. Las interpretaciones de los clásicos son correctas pero se permiten unas leves variaciones que de verdad se agradecen. El cantante cada vez mejor, y cada vez más lejos de Anderson: da la impresión que Davison YA SE SIENTE YES. La puesta en escena, sin ser paródica remite a épocas gloriosas. Tal vez la clave de este nuevo Yes sea, no ya experimentar nuevos estilos "modernos", sino crear y recrear desde lo clásico. Puede que funcione. Espero con ansias un nuevo disco.
PD. Insisto en que la producción debería recaer en Billy Sherwood (no tanto la composición), tal como lo hizo en 1996-97 con Keys to Ascención.
Estoy muy de acuerdo. Hacia lo clásico del buen prog pero que sean ellos mismos sin intentar emular a los que ya no están. Es la clave. White debe dejar las baquetas a un sucesor con dignidad. No pasa nada. No es una tragedia. Las limitaciones de la edad y de la técnica llegan inexorablemente y hay que saber cuando parar. Downes no es Wakeman ni Moraz y no lo será nunca. Es un teclista correcto pero no un virtuoso y el problema de Yes es muy exigente con los teclistas. Ciertamente Howe lo llena todo. Es perro viejo, sabe mucho y no tiene una competencia instrumental a su nivel en la banda. Lo sabe. Pero no se puede basar la música de Yes en la guitarra y como bien dices, Asia fue un buen grupo...pero no era prog. No nos engañemos.. Si Yes quiere seguir haciendo la música grande que hicieron en los 70´s (cosa que dudo) deben replantearse que dirección tomar y si es necesario meter una figura importante o un nuevo fuera de serie, que lo hagan.
Alberto: concédeme que Asia haya sido tal vez el más prog de los grupos AOR, y que posiblemente 1/3 de la producción global de Yes desde 1969 a hoy tampoco es prog estrictamente (hay varios temas clasificables dentro del pop, rock, música "étnica", folk, fusión latinoamericana, clásico, art rock, y unas cuantas cosas más (hasta un intento de tango!!!). Es muy "anti-artístico" esto de clasificar el arte, pero me encanta hacerlo! Downes, coincido, está muy lejos de ser virtuoso, creo que su fuerte son las orquestaciones con teclados y no los solos vertiginosos... pero supo ser un muy buen y prolífico compositor y arreglador (digo supo, porque parece que se olvidó, como dirían Les Luthiers). Saludos!
Ciertamente Pablo. Prefiero los primeros discos de Asia de los 80 que muchas de las producciones de Yes época Rabin. Incluso el primer disco en solitario de Downes: "The Light Program" que eran como 4 suites sinfo electrónicas me gustaron mucho. Si te digo la verdad y en esto si que soy un poco radical, Yes para mi terminaron con Going For The One, aunque algunos discos como Drama, The Ladder o Magnification los encuentro alegres y adictivos. Por edad viví los primeros 70´s aunque en España en aquella década las ediciones eran escasas y lo bueno era generalmente de importación. Los 80´s fueron un desastre musical. Hoy día salvo contadas excepciones que las hay, la música es en general muy previsible y aburrida. Pero bueno hemos sobrevivido y gracias a la red tenemos acceso a todo. Un abrazo.
Yo ya daba por perdido a Yes, pero reconozco que la grabación live de la gira del Drama- Oceans tiene algo de frescura y novedad que no tenían cuando el desaparecido Squire estaba al mando. Me pregunto muchas cosas sobre la presión que el veterano bajista ejercía en un grupo desahuciado para mí. Y sin querer hacer de abogado del diablo dejo esa pregunta en el aire. El trío Rabin Anderson Wakeman haciendo una caprichosa competencia, es un asunto y culebrón extraño. Máxime cuando Rabin y Wakeman siempre han representado para mí los antagonismos que los viejos seguidores de Yes siempre hemos visto. Cosas de la vejez supongo o del asqueroso marqueting del negocio musical. Los caminos del señor son inescrutables...y surrealistas.
En un principio Jon Davison no me gustaba nada: parecía cantar con gran esfuerzo y tampoco parecía muy simpático. Lo escuché en Glass Hammer y tampoco era gran cosa, a diferencia de Benoit David, que en Mystery hacía un muy buen trabajo, pero con su propia voz.
Con todo lo que admiro a Chris Squire -real fundador y creador de Yes, y artífice de su larga vida- debo reconocer que el grandote de las botas, en sus últimos años se empeñó en obligar -eso parece- a los cantantes a emular al Anderson de los '70, con resultados de falta de afinación y frescura interpretativa, y las cuerdas vocales hechas bosta, en el caso del canadiense.
Fue muy buena sí, su "decisión" de que su amigo Sherwood lo reemplazara: un hombre embebido de Yes y progresivo clásico, cantante mediocre pero muy personal, y curiosamente con un timbre vocal afín a Escudero. Como bajista, y sin imitar (demasiado), está en la misma onda, por lo que, aunque me duela un poco, Squire no se extraña tanto (y hasta parece que estuviera por ahí).
Gran gesto de humildad y sentido común (poco común en el círculo de los yesmen) el de Alan White de compartir tambores y no forzar un virtuosismo que los huesos ya no le permiten. Lo importante es la música, no las estrellas, parece ser el nuevo rumbo de Yes.
Sigo esperando de Geoff Downes un mayor compromiso como instrumentista y compositor. No puedo entender que el alma creativa de Asia durante 30 años no pueda dar más. Y creo que nadie le está pidiendo que sea un Wakeman o un Moraz.
Howe, por su parte, cada vez se lo ve más cómodo en su papel de nuevo líder de Yes. Hasta parece simpático a veces! Sí que no me imagino que podría pasar si desapareciera...
Terminando: veo una lenta pero perceptible evolución en estos Yes post Anderson. Han vuelto a tener ritmo y frescura. Las interpretaciones de los clásicos son correctas pero se permiten unas leves variaciones que de verdad se agradecen. El cantante cada vez mejor, y cada vez más lejos de Anderson: da la impresión que Davison YA SE SIENTE YES. La puesta en escena, sin ser paródica remite a épocas gloriosas. Tal vez la clave de este nuevo Yes sea, no ya experimentar nuevos estilos "modernos", sino crear y recrear desde lo clásico. Puede que funcione. Espero con ansias un nuevo disco.
PD. Insisto en que la producción debería recaer en Billy Sherwood (no tanto la composición), tal como lo hizo en 1996-97 con Keys to Ascención.
Estoy muy de acuerdo. Hacia lo clásico del buen prog pero que sean ellos mismos sin intentar emular a los que ya no están. Es la clave. White debe dejar las baquetas a un sucesor con dignidad. No pasa nada. No es una tragedia. Las limitaciones de la edad y de la técnica llegan inexorablemente y hay que saber cuando parar. Downes no es Wakeman ni Moraz y no lo será nunca. Es un teclista correcto pero no un virtuoso y el problema de Yes es muy exigente con los teclistas. Ciertamente Howe lo llena todo. Es perro viejo, sabe mucho y no tiene una competencia instrumental a su nivel en la banda. Lo sabe. Pero no se puede basar la música de Yes en la guitarra y como bien dices, Asia fue un buen grupo...pero no era prog. No nos engañemos.. Si Yes quiere seguir haciendo la música grande que hicieron en los 70´s (cosa que dudo) deben replantearse que dirección tomar y si es necesario meter una figura importante o un nuevo fuera de serie, que lo hagan.
Alberto: concédeme que Asia haya sido tal vez el más prog de los grupos AOR, y que posiblemente 1/3 de la producción global de Yes desde 1969 a hoy tampoco es prog estrictamente (hay varios temas clasificables dentro del pop, rock, música "étnica", folk, fusión latinoamericana, clásico, art rock, y unas cuantas cosas más (hasta un intento de tango!!!). Es muy "anti-artístico" esto de clasificar el arte, pero me encanta hacerlo! Downes, coincido, está muy lejos de ser virtuoso, creo que su fuerte son las orquestaciones con teclados y no los solos vertiginosos... pero supo ser un muy buen y prolífico compositor y arreglador (digo supo, porque parece que se olvidó, como dirían Les Luthiers). Saludos!
Ciertamente Pablo. Prefiero los primeros discos de Asia de los 80 que muchas de las producciones de Yes época Rabin. Incluso el primer disco en solitario de Downes: "The Light Program" que eran como 4 suites sinfo electrónicas me gustaron mucho. Si te digo la verdad y en esto si que soy un poco radical, Yes para mi terminaron con Going For The One, aunque algunos discos como Drama, The Ladder o Magnification los encuentro alegres y adictivos. Por edad viví los primeros 70´s aunque en España en aquella década las ediciones eran escasas y lo bueno era generalmente de importación. Los 80´s fueron un desastre musical. Hoy día salvo contadas excepciones que las hay, la música es en general muy previsible y aburrida. Pero bueno hemos sobrevivido y gracias a la red tenemos acceso a todo. Un abrazo.