Yes - 'Fly From Here' (2011)

El regreso más Drama-tico (e insulso) de Yes

Yes - 'Fly From Here' (1 julio 2011)
Sello: Frontiers Records; País: Reino Unido; Calificación: 7


1. Fly From Here - Overture (Horn, Downes) 1:53
2. Fly From Here - Pt I - We Can Fly (Horn, Downes, Squire) 6:00
3. Fly From Here - Pt II - Sad Night at the Airfield (Horn, Downes) 6:41
4. Fly From Here - Pt III - Madman at the Screens (Horn, Downes) 5:16
5. Fly From Here - Pt IV - Bumpy Ride (Howe) 2:15
6. Fly From Here - Pt V - We Can Fly (reprise) (Horn, Downes, Squire) 1:44
7. The Man You Always Wanted Me to Be ( Squire, G.Johnson, S.Sessler) 5:07
8. Life on a Film Set (Horn, Downes) 5:01
9. Hour of Need (Howe) 3:07
10. Solitaire (Howe) 3:30
11. Into the Storm (Squire, O.Wakeman, Howe, Horn, B.David, White) 6:54
Duración total: 47'28''

Músicos:
- Chris Squire: Bajo y coros
- Steve Howe: Guitarras y coros
- Alan White: Batería
- Geoff Downes: Teclados
- Benoit David: Voz principal
* Adicionales:
- Trevor Horn: Voces, teclados y coros
- Oliver Wakeman: Teclados en temas #2, #6 y #9
- Luís Jardim: Percusión
- Gerard Johnson: Piano en tema#7

Género: Rock progresivo.
Grabado entre octubre y noviembre de 2010 y enero y febrero de 2011 en Los Ángeles; mezclado en abril de 2011 en Londres.
Producido por Trevor Horn; mezclado por Tim Weidner.


Que a estas alturas de la vida una banda de más de 40 años de historia te haga un álbum como este 'Fly From Here' tiene cierto mérito. Pero los mitos vivientes que la integran no permiten ninguna mediocridad, y este disco lo es. Para empezar, porque ya hemos tenido que soportar en el tiempo auténticas al sentido común y al buen gusto musical, como con álbumes tan absurdos como 'Big Generator', 'Talk' o 'Open Your Eyes'. Eso por no desmerecer a otros tantos. Pero que 10 años de silencio después vuelvan con un refrito de composiciones de la época del álbum 'Drama' (1980) suena a pitorreo.

Máxime cuando se desaprovecha tanto talento. Para dejarlo claro, este ¿nuevo? trabajo de Yes tras el 'Magnification' de 2001 adolece del potencial que tienen sus miembros. Uno de los mejores y más especiales guitarristas de todos los tiempos como Steve Howe no puede firmar líneas melódicas tan simples, dejando una de sus pocas buenas sensaciones con el solo de guitarra clásica en el tema 'Solitaire'. Que aquí hace falta un Rick Wakeman para que se ponga algo de complejidad a las melodías y atmósferas clama al cielo. Geoff Downes está a años luz de hacer algo por el estilo, pero también por debajo de otros grandes que estuvieron en Yes, como Tony Kaye o incluso Patrick Moraz. Downes, que estuvo entre 1980 y 1981 con Horn para el 'Drama' y ha trabajo durante décadas con Howe en Asia, puede y debe hacer mejores y más cosas que lo escuchado en este álbum.

Y ojo, que no es ésta una crítica dura y condenatoria contra el regreso de Yes. Sólo que es honrado decir que no para más. Es un disco del montón donde realmente sólo es de interés la larga composición que da nombre al disco, 23 minutos con una obertura y 5 piezas más o menos equilibradas, con una interesante concatenación y una melodía que funciona como leit motiv, sin demasiada complejidad. Sinfonismo el justo para dar prioridad a texturas muy eléctricas y poperas en la forma de tocar la guitarra de Howe y el bajo de Squire. Los teclados de Downes, casi siempre simples y artificiales. Nada de órganos clásicos o sonido melotronero. Qué va. La batería de White, mecánica y sin grandes complejidades rítmicas.

Pero hay más cosas que analizar puntualmente. Y sí, esto habla mal de Yes. Cuando nos vendían la bondades de su nuevo trabajo, como es lógico, tiraron de promoción pura y dura. Comercialismo. Somos los mejores, el disco es fresco, maravilloso. Bueno, bonito y barato. Les dimos el beneficio de la duda. Sobre todo porque presumían de que por entonces, hace unos meses, contaban con la savia nueva de manos de Benoît David como cantante y de Oliver Wakeman, hijo del gran Rick, como teclista. Ni una cosa ni otra. David es un mero vocalista normalito, que cumple, sin más, haciendo una mezcla de Jon Anderson y de Trevor Horn, simplemente haciendo lo que buenamente ha podido o le han dejado los 'jefes'. Y Oliver, que estaba tan entusiasmado por haber participado en la composición del disco, como todos sabéis, fue feamente suplido sin más explicaciones por Geoff Downes. Pues bien, después de tanto cuento sólo un tema del álbum está firmado por ambos como co-autores: 'Into the Storm', el penúltimo. El resto, obra de los veteranos. Encima, para más 'inri', en este tema no son los teclados de Oliver los que salen finalmente, sino los de Downes. Gran farsa por tanto ésa de que Yes venían con nuevos aires.

Por otra parte, como ya os contamos en su momento, este disco se basa en la mencionada larga composición 'Fly From Here', la cual es un tema desechado para entrar en el disco 'Drama' por su  duración. Así, Trevor Horn, que fue el vocalista en ese brillante álbum en sustitución, por primera vez, de Jon Anderson, ha pasado a ser productor y a firmar alguna pieza. Downes interpreta la mayoría de los teclados, pero algunos los interpreta Oliver Wakeman, concretamente 3 temas: 'We Can Fly', 'We Can Fly (reprise)' y 'Hour of Need'. De manera curiosa, son los más complejos en lo que a instrumentación se refiere. Y esto no es una loa para el chico y una crítica para Downes. Cada uno es bueno a su nivel, y de hecho las cosas que Oliver ha hecho en solitario suenan más que infumables.

Y sí, este disco se basa, no me canso de decirlo, en una larga pieza que toma la mitad del álbum y que en realidad tiene 30 años de vida. Lo que aquí han hecho Downes y Horn es convencer a los Squire, Howe y White para repescarlo a partir del tema de 1980 'We Can Fly from Here'. Tiempos tan distintos eran que el batería siempre infravalorado Bill Bruford, un auténtico genio de la percusión menos conocido de lo que merece su carrera, llegó a grabar una demo para esta canción. Al final fue White quien firmó la percusión en 'Drama' [aclaración del autor ante el malentendido sobre quién era el batería en este álbum].

Si olvidamos por un momento esta notable pieza, sin lanzar cohetes, el resto del disco es bastante pasable. 'The Man You Always Wanted Me to Be' está compuesta por Squire y los aquí invitados Gerard Johnson (teclista de los eléctricos Saint Etienne y que toca en este tema el piano) y Simon Sessler (compositor, músico y productor que ya había trabajado con el bajista de Yes en el pasado). Se trata de una amable canción cercana al pop sin historia. 'Life on a Film Set' es otro refrito, basado en un tema de la banda de Downes, los Buggles, llamado 'Riding a Tide', que nunca llegó a editarse. Más bien tema de baja calidad absolutamente prescindible. Después, el bueno de Howe cuela dos piezas de mejor aspecto: 'Hour of Need' y 'Solitaire'. En ambas la guitarra acústica o clásica tiene el peso absoluto, siendo la primera una bucólica composición de cierto interés y la segunda una instrumental exquisita de guitarra clásica. Las dos duran 3 minutos, así que su importancia para el disco es mínimo.

El cierre elegido por los actuales Yes -ese nombre me sale al llamar a la banda- es 'Into the Storm', una de las mejores canciones del álbum, con teclados ochenteros y aroma popero, que pese a todo, permite despedir con buena cara este más que mediocre 'Fly From Here'. El buen aficionado a Yes puede tomárselo de dos maneras: una tomadura de pelo en toda regla que supera el concepto de 'decepción' o bien, un amable reencuentro con el mítico grupo, que regresa una década después. Aunque esto suena a experimento de Trevor Horn con Downes comiéndose al trío Squire-Howe-White, verdaderos dueños de la banda. Al final es como la vida misma, en la que todo se puede analizar viendo el vaso medio lleno o medio vacío. ¿De cuál eres tú? Mejor tomarse la vida a bien, y no amargárnosla..