Crítica del disco de Vasil Hadzimanov Band - 'Alive' (2016)

La música como expresión de vida

Vasil Hadzimanov Band - 'Alive'
(1 febrero 2016, Moonjune Records)

Vasil Hadzimanov Band

Hoy se da el momento de viajar a la escena jazz-rockera de Serbia y presentar a la VASIL HADŽIMANOV BAND y su disco “Alive”, el cual, en efecto, es en vivo: se registra en este catálogo de 8 piezas las actuaciones que tuvieron lugar en el contexto de una gira nacional que tuvo lugar en octubre del 2014. La alineación liderada por el teclista Vasil Hadžimanov se completa con las presencias del bajista Miroslav Torivac, el baterista Peđa Milutinović, el guitarrista/percusionista Branko Trijić y el percusionista/vocalista Bojan Ivković; además, el saxofonista estadounidense David Binney aparece como invitado de lujo en casi todos los temas. Binney es un señor que ya tiene a sus espaldas una gran trayectoria en bandas, asociaciones momentáneas y discos solistas, y con su presencia en estos eventos de la VASIL HADŽIMANOV BAND proporciona recursos de impacto sonoro para alternar solos con la guitarra y el teclado o para llenar espacios de los teclados, según se dé el caso. Siendo este ítem el primero de la VASIL HADŽIMANOV BAND que publica el sello MoonJune Records, se trata de la sexta placa de su carrera fonográfica, la cual se inició con el disco del 2001 “11 Razgola Za…”: ahora que se da una oportunidad de oro para conocer a este ensamble en una difusión internacional, el hecho de que se trata de un disco en vivo garantiza que esta carta de presentación se caracterice por gozar de niveles intensos de frescura y vitalidad a lo largo del repertorio.

Los primeros 11 minutos y pico del repertorio están ocupados por la grácil pieza ‘Nocturnal Joy’, el cual despliega un colorido tan focalizado como contundente en el desarrollo de su esencialmente sencillo núcleo temático. El piano es el instrumento protagónico, aunque también hay un hermoso pasaje solitario de saxofón que sirve como empuje para el armado de un ulterior pasaje intenso de todo el ensamble antes de aterrizar en un breve reprise del motif central. Luego sigue otra extensa composición – esta vez de 10 minutos y pico – titulada ‘Zulu’, la cual emana una aureola más vibrante que la de la pieza de entrada. Al igual que en ‘Nocturnal Joy’, la dupla rítmica se hace notar enormemente en la armazón del llamativo swing sobre el cual puede elaborarse la dinámica de la instrumentación global; la maquinaria grupal tiene a toda su tubería al rojo vivo. Cabe notar que esta vez es la guitarra el instrumento que asume el rol frontal al principio, un factor relevante a la hora de crear una musculatura tan electrizante, aunque tampoco faltan espacios para la elaboración de parajes más relajados: en este caso, hay un breve cántico de corte ritual a cargo del percusionista que sirve para exorcizar el embrujo de la calma espiritual antes del siguiente arrebato. Con la dupla de ‘Dolazim’ y ‘Odlazim’, la misma que ocupa un espacio de 17 ½ minutos, la banda sigue explorando diversos matices de su vigor creativo esencial. Efectivamente, ‘Dolazim’ explora climas etéreos en un ejercicio de total rendición a las atmósferas aleatorias sobre las que se enfoca históricamente el paradigma del free-jazz; incluso cuando un motif en 6/8 se construye a partir de la frontera del tercer minuto y medio con una bien dibujada agilidad, el talante etéreo permanece incólume en su magia cautivadora. Por su parte, ‘Odlazim’ se hace eco del groove final de la pieza precedente y nos brinda un hermoso ejercicio de introspecciones jazz-progresivas con una dimensión fusionesca que combina aires de la Europa Oriental y del Oriente Próximo... y además se añade algunos detalles psicodélicos que vienen muy bien. El esquema rítmico evoca sensualidad y mística a la vez, mientras el teclado y la guitarra elaboran delicadas interacciones desde las cuales se colorea la atmósfera general: tenemos aquí una perfecta conjunción del WEATHER REPORT 74-75 y del SUN RA de inicios de los 70s.

‘Tovirafro’ emerge para volver por la vía abierta de la extroversión, y lo hace metiendo un poco de groove funky al asunto; en todo caso, el nivel de exaltación expresiva está oportunamente dosificado, es un aire de sobria alegría el que se elabora aquí. Las intervenciones del sintetizador portan la herencia de JAN HAMMER mientras que el guitarreo se centra en la creación de un nervio mesurado en el pasaje donde entra a tallar la intervención vocal. Todavía se sienten en algo los ecos de la dupla precedente, al fin y al cabo. Acto seguido, ‘Razbolfe Se Šimšir List’ vira hacia el otro extremo, el de la introspección contemplativa que esconde su mirada bajo las sombras de sus añoranzas más íntimas. En este clima de plácida serenidad, los instrumentos se dan maña para gestar algunos momentos sutilmente tortuosos en los que la calma reinante parece estar a punto de ser amenazada por una tormenta inesperada. Tras esta gran labor de impresionismo expectante emerge ‘Uaiya’, pieza que retoma en buena parte la influencia de WEATHER REPORT (tanto de la época del “Night Passage” como de la gloriosa etapa con Pastorius); definitivamente, las musas de la extroversión han lanzado llamas muy inspirativas para los cerebros de los músicos, destacándose especialmente el bajista Torivac con un solo fenomenal en medio del groove general. Cierra el repertorio la pieza más extensa del mismo, ‘Otrikće Snova’, la cual recoge mucho del groove general sobre el que se había desarrollado la dupla inicial del álbum, con la salvedad de que está más cerca de ‘Zulu’. El dinamismo y la soltura del piano eléctrico de HADŽIMANOV reciben un notable impacto del legado de CHICK COREA, mientras que los responsables de la armazón rítmica introducen algunos oportunos y amenos acentos latinos al asunto. El posterior solo de saxo orienta la capitalización del vigor reinante, dejándose las últimas instancias para que la batería se luzca dentro de la disciplina asentada por el esquema de trabajo íntegro de la banda.

Todo esto fue “Alive”, nuestra vía de acceso al mundo de la VASIL HADŽIMANOV BAND: hemos tardado mucho en descubrir a este ensamble serbio de jazz-rock contemporáneo, pero ahora que lo hemos hecho, tenemos la perspectiva perfecta para aseverar que se trata de un muy importante punto de referencia para la vanguardia musical de hoy en día. Una música que, ante todo, está atravesada de cabo a rabo por la expresión de vida. ¡Recomendado al 100%!


- Muestras de 'Alive':


firma cesar inca mendoza

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