Crítica del disco de Richard Pinhas & Barry Cleveland - 'Mu' (2016)

Fórmula perfecta para hacer música en tecnicolor

Richard Pinhas & Barry Cleveland - 'Mu'
(16 septiembre 2016, Cuneiform Records)

RICHARD PINHAS y BARRY CLEVELAND - Mu

Hoy tenemos en nuestras manos un disco muy especial, y lo es efectivamente por ser el resultado de la genial asociación de los maestros RICHARD PINHAS y BARRY CLEVELAND, dos guitarristas célebres por haber gestado y desarrollado vías de experimentación y renovación radical del modernismo musical. “Mu” es el título del disco que registra esta asociación, siendo publicado por Cuneiform Records a mediados de setiembre pasado: su propuesta es ecléctica e intensa, abriendo campos también a momentos sutiles y flotantes que complementan a la perfección los abundantes pasajes donde lo incendiario, lo vitalista y lo vehemente conforman un autoritario triunvirato sónico. Para decirlo de una manera más esquemática, aquí se da un encuentro crucial entre el jazz-rock, la psicodelia progresiva, la electrónica, el space-rock y el rock-in-opposition. PINHAS y CLEVELAND cuentan con dos colaboradores de excepción en esta aventura: el bajista Michael Manring y el baterista-percusionista Celso Alberti. El arsenal utilizado en este proyecto por PINHAS consiste en guitarra eléctrica, guitarra-sintetizador y sintetizador Metatronics, mientras que CLEVELAND utiliza la guitarra eléctrica, la guitarra Moog, las guitarras E-bow y bowhammer, el sintetizador M-Tron, el Vocalizer 1000, la guitarra de 12 cuerdas, la kalimba, la cítara, el gong, algunas percusiones básica, y también se hace cargo ocasionalmente de la programación de ritmos. Aunque el nombre de PINHAS aparece en primer lugar en la portada del disco que hoy comentamos, CLEVELAND fue quien estuvo al mando de la producción y mezcla del repertorio contenido en él desde su estudio ElevenEleven Recorders. Los demás músicos involucrados aportaron algunas de sus intervenciones en otros estudios, pero esta repartición espacial no influye para nada en el carácter integrado de las actuaciones registradas. El título del álbum, una palabra que alude a la nada, procede de una leyenda budista en torno a un monje estudioso que le pregunta a su maestro si los animales tienen eso que usualmente designamos como espíritu; bueno, en el caso de esta música, podemos decir que tiene abundancia de espíritu en tanto que derrocha ingenio y vigor en enormes dosis, pero bueno, veamos los detalles de su repertorio ahora mismo.

Los primeros 9 ¼ minutos del disco están ocupados por ‘Forgotten Man’, pieza en la que PINHAS y CLEVELAND se las arreglan solos manejando sus propias guitarras, recursos sintetizados y bloques rítmicos computarizados. Al modo de una cruza entre los TANGERINE DREAM de inicios de los 80s y los modismos Frippianos de los álbumes de soundscapes, el dúo elabora una mágica ingeniería sonora de claros ribetes arábigos: intensivamente lírica y vehementemente reflexiva, la pieza se revela como un sortilegio cósmico bien instalado en las áreas del space-rock y el krautrock electrónico. El segundo tema del álbum es la maratón de 25 ½ minutos titulada ‘I Wish I Could Talk In Technicolor’, y es aquí donde Manring y Alberti empiezan a cumplir con su misión de aumentar el bloque sonoro para darle un aura más orgánica: desde el punto de partida ya tenemos unas bellas líneas de bajo que muestran abiertamente su deseo de iniciar un groove magnífico, pero esto deberá exigir un poco de tiempo para su concreción pues el dúo nuclear se dedica a concentrarse en texturas atmosféricas mientras Alberti perpetra sutiles ornamentos percusivos. Poco antes de llegar a la frontera del cuarto minuto y medio, la batería de Alberti entra a tallar pero lo hace con un dinamismo contenido, el cual sirve simultáneamente para llenar los coloridos flotantes perpetrados por PINHAS y CLEVELAND así como para darle un encuadre definido al portentoso croquis dibujado por el bajo de Manring. Así siguen las cosas por varios minutos en un exquisito ejercicio de cohabitación de capas psicodélicas y elegantes grooves jazz-rockeros. Un viraje temático se da instantes previos a la frontera del décimo minuto, encarnándose en un interludio de casi 6 minutos donde se da una moderada intensificación del dinamismo cósmico. Es en este momento donde las herencias de la electrónica combativa de HELDON y de la faceta avant-jazzera (no menos combativa) de CLEVELAND salen al frente, aunque básicamente el rol de este interludio es preparar el terreno para otro jam, esta vez en 7/8. Éste no dura mucho pero cumple cabalmente con su función de reforzar la ampliada vitalidad a donde ha llegado la pieza con miras a su cercana coda, consistente en una remodelación más lenta de la larga primera sección.

‘Zen/Unzen’ tiene la función de suceder a la monumental bestia sonora que ocupa más de la mitad del espacio del repertorio, y lo hace con una estrategia de gráciles sonoridades sólidamente instaladas bajo los parámetros del jazz-rock, aunque tendiendo puentes con el estándar de la psicodelia de tenor space-rockero. La vitalidad vivaz y polícroma de los solos de la guitarra-sintetizador y el nervio desafiante de otros implementos guitarreros se suceden en una agilidad cautivadora y envolvente. En ciertos momentos, los ornamentos de sintetizador reverberan en una suerte de etérea agresividad (por muy paradójica que suene esta expresión), pues según parece, el cuarteto quiere concluir el jam con un ejercicio de ampliada musculatura. Si ‘I Wish I Could Talk In Technicolor’ se erigía como una maratónica exhibición de tonalidades cósmicas en su dimensión más fastuosa, ‘Zen/Unzen’ encarna el cénit de este tipo de exploración desde un enfoque más compacto. Cierra el disco ‘Parting Waves’, que en su espacio de 4 minutos y pico, concreta un ensueño sónico donde se retoma algo de la sinuosidad exótica del primer tema, pero esta vez con un talante grisáceo y moderadamente sombrío: de todas maneras, que queda claro que esta bruma no es siniestra sino reflexiva. Todo esto fue “Mu”, una labor brillante de nuevas aventuras progresivas de alto vuelo gestadas por dos grandes veteranos como son RICHARD PINHAS y BARRY CLEVELAND.


- Muestras de 'Mu':


cesar inca mendoza

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