Crítica del disco de Falling Into Birds - 'Falling Into Birds' (2017)

Nueva voz del chamber-rock del nuevo milenio

Falling Into Birds - 'Falling Into Birds'
(15 junio 2017, Autoproducido)

Falling Into Birds - Falling Into Birds

Hoy se da la ocasión de presentar a FALLING INTO BIRDS, proyecto progresivo estadounidense dirigido por Joey M. Bishop por motivo de la publicación de su disco homónimo a mediados del mes de junio del 2017. Con un nutrido ensamble conformado por Nicole Garcia [violín], Maksim Velichkin [cello], Joel Hands-Otte [saxofón alto, clarinete bajo], Jeremiah Rose [trompeta], Rory Hutchinson [clarinete], Sam Smith [piano] y el propio líder Joey M. Bishop [multiinstrumentista dedicado a la guitarra, el bajo y la batería]. Lo que se nos ofrece en “Falling Into Birds” es una dinámica muy interesante dentro de los parámetros habituales del chamber-rock, en muchos momentos reavivada con elementos del jazz contemporáneo y los aspectos más minimalistas del avant-prog. Las influencias primarias proceden de los legados de UNIVERS ZERO, HENRY COW (en su última fase) y AFTER CRYING, siendo así que las confluencias con entidades de nuestros tiempos como ARANIS, THE ARCHESTRA, GATTO MARTE, KRONOS QUARTET y FIVE-STOREY ENSEMBLE están a la orden del día debido al oportuno aggiornamento que Bishop y sus secuaces son capaces de insuflar a sus confluyentes energías creativas. Repasemos ahora el repertorio contenido en “Falling Into Birds”, ¿vale?

Abre el disco ‘Syzygy’, durando casi 8 ¾ minutos e instaurando una poderosa vía de entrada al contexto global del repertorio. La confluencia de colorido imponente y gráciles grooves hace que la pieza ostente una omnívora luminosidad: parece que los diálogos entre violín y clarinete asumen buena parte del protagonismo a lo largo de los magnéticamente sinuosos desarrollos temáticos. El pasaje final se sienta particularmente conmovedor, redondeando la faena con una adecuada resonancia emocional. ¡Muy valiente iniciar el disco con una de sus cumbres! La dupla de ‘Sonder’ e ‘In Zapoy’ permite al ensamble ampliar su espectro sonoro: el primero de estos temas es notablemente melancólico, haciéndose un tanto sombrío a ratos, pero mayormente mostrando un talante romántico; el segundo, por su parte, despliega una irradiación sobriamente saltarina con ligeros ribetes neuróticos, la misma que se sostiene sobre la resolutiva pared armada entre el piano y la dupla de cuerdas. ‘Love Is A Plague’ entra a tallar para meter más matices y colores renovadores a la ilación musical que se va desenvolviendo en el disco: ahora los aires festivos salen a la luz en toda su magnífica alegría, ostentando un aura juguetona y coqueta sin llegar a groseros aspavientos. Incluso hay ciertos pasajes con un swing propio de canciones circenses. Los vientos y cuerdas se explayan a sus anchas en los retratos sonoros de lo ágil y lo alborozado diseñados para la ocasión. Un momento especialmente importante del repertorio es el de la tríada integrada bajo el concepto de ‘The Intrepid Eleven’. La primera sección del susodicho concepto se titula ‘No Home’ y ostenta un talante grisáceo, inocultablemente triste, elegantemente dramático, inmerso en un solipsismo propio del corazón desamparado que vagabundea sin rumbo. La segunda sección se titula ‘Rhadamanthine Men’ y su espiritualidad es totalmente distinta de la del capítulo precedente: es ágil y suelto, bien centrado en la cualidad expedita que marca el swing jazzero de la batería desde el mismo punto de arranque. En fin, la tercera y última sección es ‘Blaze Of Glory’ y su función consiste principalmente en capitalizar el empuje de la sección precedente y darle mayor fulgor así como una mayor solemnidad. Es algo muy épico, en verdad.

‘The Languorous Habits Of The Lawn Gnomes’ se aparta del esplendor explícito del que el ensamble hizo gala en los dos últimos tercios del concepto multipartito precedente para elaborar un motif moderadamente saltarín. Se trata de un momento de lúdica policromía que anticipa el vigor señorial de ‘The Deft, The Daft, The Dire’, pieza que constituye otro fabuloso cénit de un disco que, por sí mismo, está exento de altibajos. El tema en el que nos detenemos ahora recoge mucho de la vitalidad majestuosa de ‘Rhadamanthine Men’ mientras la completa con un juego de amalgamas traslapadas como el que dio resultados tan deliciosos en el tema que abría el disco, más algo de la neurosis preciosista de ‘In Zapoy’. Bien puede describirse esta pieza como una síntesis correcta de las aristas más relucientes del ideario musical del ensamble. Durando poco menos de 2 minutos, ‘A Reading Nook’ es el ítem más breve del disco, y parece que conforma una continuidad con la pieza siguiente, ‘The Eschatologist’, pues ambas dan prioridad a los arreglos de cuerdas y se centran más en atmósferas y bases armónicas que en la confluencia de índices melódicos y estructuras rítmicas. Los aires de familia con ARANIS son patentes. Otro concepto multipartito, esta vez titulado ‘Apotheosis’, cierra el álbum con su total de 13 minutos y 50 segundos repartido entre sus dos secciones ‘Trials In Corporeity’ y ‘The Metamorphosis’. Aquí tenemos un broche de oro perfecto para el disco. La primera sección se cierra bastante eficazmente en el legado de UNIVERS ZERO en lo referente a las tensiones rítmicas y la creación de estimulantes tensiones poliarmónicas a través de las capas de sonido creadas por los vientos y las cuerdas. En todo caso, respecto a lo estrictamente melódico, la sofisticada paleta sonora nos acerca más a los referentes de GATTO MARTE y FIVE-STOREY ENSEMBLE. La ceremoniosidad categórica que marca la coda de ‘Trials In Corporeity’ prepara el camino para la pronta emergencia de la rotunda vivacidad de ‘The Metamorphosis’.

Todo esto es lo que nos ofrece en “Falling Into Birds”, lo cual se puede expresar en resumidas cuentas como una preclara manifestación de principios del chamber-rock para el nuevo milenio, ahora que éste está a punto de concluir su segundo decenio. Vale realmente la pena prestar atención a lo que nos está dando la gente FALLING INTO BIRDS y esperar que en el futuro próximo nos sigan brindando avant-progresivas de esta talla. ¡Recomendado al 200%!

Calificación: 9/10


- Muestras de 'Falling Into Birds':


cesar inca mendoza

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