Crítica del disco de Sundays & Cybele - 'Enter the Time Mirror' (2017)

Espejo del caos sistemático de la actual vanguardia psicodélica japonesa

Sundays & Cybele - 'Enter the Time Mirror'
(31 enero 2017, Sky Lantern Records)

Sundays and Cybele - Enter the time mirror

Hoy nos toca exponer nuestras primeras impresiones sobre este grupo japonés que hemos descubierto hace algunos meses: SUNDAYS & CYBELE. Se trata de un cuarteto conformado por el guitarrista-vocalista Kazuo Tsubouchi, el guitarrista Yoshinao Uchida, el bajista Shota Mizuno y el baterista Shotaro Aoki. El grupo está centrado en proponer una modalidad muy vitalista y aventurera de rock psicodélico con raigambre progresiva desde su fundación, la misma que tuvo lugar en el año 2004 en la capital japonesa Tokio: la banda empezó como trío y de hecho sus dos primeros álbumes fueron concebidos con este formato, pero desde que se aumentó a cuarteto el asunto quedó así hasta el día de hoy. Desde aquel entonces ya cuenta el grupo con siete trabajos fonográficos en su currículum, todos ellos debidamente expuestos en su blog de Bandcamp mientras recibían sus respectivas ediciones físicas. Hoy comentamos los dos discos que el grupo ha publicado sucesivamente en los dos primeros meses del presente año 2017: “Enter The Time Mirror” y “Chaos & Systems”. El primero de éstos es un disco en vivo que recoge varios momentos de la gira europea del grupo que tuvo lugar en el año 2016, siendo publicado por el sello Sky Lantern Records; mientras tanto, el segundo es un disco de estudio que funciona como una muestra fehaciente del tipo de vitalidad creativa que el cuarteto sigue conservando hoy por hoy. Este último es el segundo disco de SUNDAYS & CYBELE que publica el sello Beyond Beyond Is Beyond tras su disco del 2015 “Heaven”.

El repertorio de “Enter The Time Mirror” comienza con ‘Waiting For You’, una pieza signada por un groove ostentosamente lento sobre el cual se sostiene un jam efectivo en su manifestación de una emotividad contemplativa. Al modo de una cruza entre los PINK FLOYD de la etapa 69-71 y AGITATION FREE, incorporando un sutil coqueteo con el estándar histórico del stoner, la banda construye una canción llamativa para este inicio de las cosas. A continuación, la dupla de ‘Saint Song’ y ‘Target’ se hace cargo de expandir ante nosotros los recursos de vigor y espiritualidad aventurera que el grupo enarbola como estandarte de su particular causa musical. En el caso de ‘Saint Song’ tenemos un pieza bastante marchosa cuyo gancho es explícitamente explotado y explorado con el propósito de acrecentar el dinamismo rockero, y es a partir de aquí que ‘Target’ se impulsa para plasmar con robusto pulso su groove machacón que le debe tanto al estándar del no-wave como del krautrock “motorizado” que NEU! convirtió en marca de la casa en sus legendarios dos primeros álbumes. Ahora que estamos bien situados en nuestro viaje a través de los senderos y horizontes del mundo de SUNDAYS & CYBELE en el contexto de conciertos en vivo nos topamos con ‘Time Mirror’, una canción que tiene mucho de vintage en su manera de remodelar la faceta más contemplativa de los GONG primigenios en combinación con el modelo Floydiano de aquel periodo 69-71, traducidos a sonoridades más contemporáneamente asociadas al patrón del post-rock. Si por una parte esta canción funciona como interesante contrapunto a la filuda extroversión manifestada en las dos precedentes, su importancia particular reside esencialmente en su modo de instaurar un referente de lirismo dentro del ideario colectivo de la banda. Es, ante todo, una canción serena y agradable.

‘A Love Supreme’ nos devuelve a la dimensión extrovertida y lo hace mediante una bien pulida fusión de funky y rock duro clásico. Las armonizaciones emparejadas de la guitarra rítmica y el bajo ostentan un dinamismo brillante cuyo magnetismo establece la esencia misma del groove general de la canción: motivan todos los ornamentos que crea la batería en la ingeniería rítmica básica y brindan un asidero sólido a los fraseos de la primera guitarra (muy a tono con los legados de JIMI HENDRIX y el JEFF BECK GROUP). Tenemos aquí un cénit definitivo del disco. Los últimos 18 minutos del disco están sucesivamente ocupados por ‘Into The Broken Seas Again’ y ‘Black Rain’: de hecho, ‘Into The Broken Seas Again’ es el tema más extenso del repertorio con sus poco menos de 11 minutos de duración. Éste expone un talante introspectivo dentro de su bien construido lirismo, el cual se sujeta grácilmente bajo los parámetros del post-rock. Eso sí, la luminosa pesadez de los guitarreos y el aura lisérgica que envuelve al desarrollo temático resuelven enfáticamente el enfoque musical en curso por los senderos del paradigma psicodélico. ‘Black Rain’ nos devuelve en pleno a la faceta más incandescente del grupo, gestando un poderoso jam cuyas aristas rotundas fervientemente se enlazan con los legados de NEU! y HAWKWIND. Es toda una celebración jocosa y febril de lo que es la psicodelia en su estado más visceral: la musculatura sónica creada por los cuatro músicos en una convergencia espiritual arrolladora se traslada a los instrumentos con una robustez inapelable. Es el final idóneo para esta selección de piezas en vivo.

Vamos ahora al disco “Chaos & Systems”. La pieza homónima que abre el álbum solo ocupa un espacio de poco más de 3 ¼ minutos pero su prestancia inherente es suficiente para mostrarnos un ingenioso despliegue de psicodelia tribal con una bien definida focalización en clave acid-folk. El empleo de sonidos de percusiones tonales sobre un constante compás evocativo es la clave para la instauración de una espiritualidad celebratoria de grandes ambiciones místicas. Algo telúrico y lisérgico al modo de ese clásico primer álbum de esa banda campeona del krautrock que fue AGITATION FREE. Eso sí, el primer testimonio de grandeza progresiva a cargo del grupo emerge con la segunda pieza del álbum, ‘Butterfly’s Dream’, la cual nos remite a una cruza entre los HAWKWIND de los dos primeros álbumes y los AMON DÜÜL II de los discos #2 y #3 sobre la base del poderoso legado de los legendarios FLOWER TRAVELLIN’ BAND, todo ello a través de una duración de 9 ¼ minutos. Si el primer tema del álbum fue como un anuncio del amanecer de una mañana que promete traer un mar de bendiciones, este segundo tema nos mete de lleno en las inquietudes y las neurosis del fragor más impetuoso del mediodía: un blues-rock psicodélico. Eso sí, el grupo sabe crear recursos de lirismo y luminosidad que genuinamente encuadran y modelan el imponente despliegue de vigor psicodélico que emanan los arrolladores guitarreos y la muscular labor de la dupla rítmica. ‘Tell Me The Name Of That Flower’ nos revela la faceta más majestuosa del grupo y lo hace con el planteamiento de una actitud contemplativa para la perpetuación de lo lírico. El esquema musical empleado por el cuarteto en esta ocasión es relativamente sencillo y la ingeniería sonora elaborada por las guitarras duales escoge estrategias relativamente sobrias para desplegar su poderosa expresividad; los solos de guitarra recogen por igual estándares de STEVE HILLAGE y DAVE GILMOUR.

‘Brujo’ cumple con la función de aligerar un poco las cosas con el despliegue de un motif llevadero dentro de una ambientación vistosa. Ocupando los últimos 13 ¾ minutos del disco, ‘Paradise Come’ nos lleva nuevamente en pleno hacia el legado de la FLOWER TRAVELLIN’ BAND con claros coqueteos adicionales con los PINK FLOYD de la etapa 89-71 y el aspecto más metafísico de los AMON DÜÜL II. Indirectamente, esto hace que el grupo lleve su visión psicodélica hacia las fronteras del post-rock sobre el impulso motivado por el drone recurrente creado para la ocasión. Reconocemos en este extenso jam algo del ambicioso señorío de ‘Butterfly’s Dream’, pero la atmósfera central es totalmente diferente: se trata ahora de la expresión de una introspección mística con una resonancia imponentemente electrizante. Los fraseos, capas y bases armónicas elaboradas por las dos guitarras casi literalmente construyen un muro de fulgor supraterrenal. Así fue nuestra experiencia de descubrimiento de SUNDAYS & CYBELE, un grupo que nos ha sorprendido de la forma más grata posible en el contexto de la perpetua vitalidad del discurso del rock psicodélico: dentro de todo el deleite melómano que se ha estado viviendo en el nuevo milenio, este grupo japonés cuenta con muy buenas credenciales para situarse en un lugar destacado dentro de la vanguardia rockera mundial.


- Muestras de 'Enter the Time Mirror':


cesar inca mendoza

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