Crítica del disco de Superfluous Motor - 'Idiosyncrasies' (2017)

Idiosincrasias diversas bajo la óptica

Superfluous Motor - 'Idiosyncrasies'
(25 junio 2017, Autoproducido)

Superfluous Motor - Idiosyncrasies

En esta ocasión nos topamos nuevamente con SUPERFLUOUS MOTOR, el proyecto unipersonal fundado en el 2012 por el retraído Greg Chambers, una persona inquietamente creativa que con su arsenal de teclados gesta su propio microcosmos progresivo marcado por la exquisitez, la elegancia y la musicalidad en sus más ricas expresiones. “Idiosyncrasies” es el título de su nueva obra, publicada en su página de Bandcamp a fines del pasado mes de junio. Ya en pasado año 2016, SUPERFLUOUS nos había brindado un genial par de ampulosos discos titulados “Scatterbrain” y “Kaleidoscope”, respectivamente. Ahora, con”Idiosyncrasies”, el buen Sr. Chambers se ha dedicado mayormente.

Durando poco menos de 5 ½ minutos, ‘Delusions’ inicia este viaje musical con una aureola sobria sostenida sobre un motto perpetuo al piano eléctrico, el cual aprovecha muy bien su configuración para establecer una ambientación obsesivamente onírica. Las imparables vibraciones etéreas acogen un renovador aire moderadamente denso cuando el esquema rítmico se termina de asentar. Luego sigue ‘Anxiety’, un tema que a despecho de su título no se regodea en extremismos expresionistas; eso sí, es una pieza notoriamente más extrovertida que la de apertura, centrada en una confluencia de las influencias de los WEATHER REPORT de la segunda mitad de los 70s y el JAN HAMMER de los dos primeros discos. Con la dupla de ‘Avoidant Personality Disorder’ y ‘Mania’, el enfoque sonoro de SUPERFLUOUS MOTOR se proyecta hacia el ahondamiento de los dinamismos eclécticos y multicoloridos que siempre han sido su motivo de creatividad: en el caso del primero de estos temas mencionados, el enfoque ha estado centrado en la electrónica hipnótica y señorial que reconocemos en los discos de inicios de los 80s de TANGERINE DREAM y de VANGELIS; en el segundo, la estrategia creativa se ha orientado hacia una mezcla de sinfonismo (a lo CAMEL) y jazz-rock (al modo de la CHICK COREA ELEKTRIC BAND), siendo así que su despliegue de jolgorio contrasta eficazmente con la parsimonia reflexiva de ‘Avoidant Personality Disorder’. El rol del piano es bastante relevante y la armazón rítmica es lo suficientemente desafiante para el oído del oyente empático como para mantenerlo en un interesante vilo contemplativo. Siendo la pieza más breve del álbum con su minuto y segundos de duración, ‘Attention Deficit Hyperactivity Disorder’ se da maña para llamar nuestra atención por causa de su carácter filudamente asertivo: el groove complejo de raigambre funky ayuda bastante al respecto. Cuando llega el turno de ‘Nostalgia’, el bloque sonoro de SUPERFLUOUS MOTOR se torna más lírico, pero básicamente lo que se hace aquí es regresar a una síntesis de los dinamismos y atmósferas de los temas #2 y #4. Ya va quedando bien claro por dónde se va orientando el planteamiento predominante de este nuevo disco.

Suponemos que las cosas viran hacia una orientación cínica cuando emerge el séptimo tema del repertorio, el cual se titula ‘Cynicism’. En realidad, apreciamos aquí otro gentil ejercicio de lirismo preciosista sobre la base de un groove llamativo y típicamente complejo al estilo jazz-progresivo, pero de todas maneras se nota que aquí late una espiritualidad adusta en comparación con la calidez que se había resaltado en los temas #4 y #6. Vale mencionar lo espléndido que es el solo de sintetizador que se explaya en el largo pasaje final, de lo más acrobático del disco. Una pieza titulada ‘Schizophrenia’ no puede faltar en el concepto del presente disco y es justamente ésta la que ocupa el octavo lugar del repertorio: su despliegue de parcos encuadres melódicos y sobrio dinamismo permite que en ciertos lugares estratégicos emerjan ornamentos disonantes y quiebres rítmicos razonablemente inquietantes. Las cosas amenazan con volverse más punzantes con el arribo de ‘Psychotic Break’, pieza que desarrolla una especie de tensión mezclada con exaltación a partir de un vitalismo retorcido y vertiginoso que convierte a esta pieza como motivadora de estremecimientos incendiarios en este momento del álbum. En efecto, ‘Addiction’ va por este mismo camino aunque es justo señalar que su desarrollo temático ostenta una dosis mayor de luminosidad. De hecho, la sección final se acerca seriamente a patrones clásicos de la tradición prog-sinfónica, aunque evidentemente el esquema rítmico se orienta disciplinadamente hacia el estándar del jazz-rock. ‘Denial’, por su parte, se focaliza en el dinamismo alegre y grácil que ya hemos disfrutado en los pasajes más jazzeros de varias piezas precedentes. El ambiente espiritual que parece que pretende plasmar este tema es el de una vivacidad que se explaya como una fachada que cubre frustraciones inquietas.

Nos acercamos al final de “Idiosyncrasies” cuando emerge ‘Autophobia’, un tema bastante sobrio cuya sencilla estructura temática nos brinda uno de los pocos momentos de genuina introspección del álbum. La dupla de ‘Depression’ y ‘Serenity’ pone el broche final al disco. El primero de estos temas capitaliza la herencia introspectiva de la pieza precedente y la lleva a un minimalismo de retazos románticos dentro de una atmósfera que se siente etérea y angustiada a la vez. Cuales gotas de rocío que se van acumulando mientras cae una llovizna de otoño, la secuencia monótona de piano se deja arropar por añadidos armónicos y densas cortinas que nos vuelven a remontar al mundo de TANGERINE DREAM. Con sus poco más de 2 ¼ minutos de duración, ‘Serenity’ elabora una ambientación relajada en base al piano, el cual gesta un recurso de discreto encanto como si con cada nota temiera hacer un barullo improcedente. La verdad que esta última tríada ha servido como un oportuno bálsamo de relax espiritual tras el fabuloso e imperativo despliegue de vivacidades multicolor que había impregnado a la inmensa mayoría de melodías y atmósferas del repertorio precedente. Así fue la experiencia de “Idiosyncrasies”, una magnífica experiencia melómana progresiva para el año 2017: la presencia de SUPERFLUOUS MOTOR sigue teniendo relevancia en los círculos actuales de la música progresiva del mundo en nuestros días.

Calificación: 8/10


- Muestras de 'Idiosyncrasies':


cesar inca mendoza

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