Crítica del disco de Arabs in Aspic - 'Madness and Magic' (2020)

Magia locamente progresiva

Arabs in Aspic - 'Madness and Magic'
(12 de junio de 2020, Karisma Records)

Arabs in Aspic - Madness and Magic

Aquí tenemos hoy la ocasión de presentar el más reciente disco de los noruegos ARABS IN ASPIC, expertos en estos de crear una música psicodélico-progresiva de carácter ecléctico que muestra afinidades con los paradigmas del sinfonismo y del space-rock, logrando así crear un equilibrio alternado de momentos pesados y otros serenos. “Madness And Magic” es el nombre de este sexto trabajo de estudio de la banda, habiendo sido publicado a mediados de junio del pasado año 2020 por el sello Karisma Records, tanto en CD como en vinilo (color negro y transparente con manchas amarillas y verdes). El sello Børse Music colaboró específicamente con la edición de CD. El repertorio del disco hila todas las canciones contenidas en él en un continuo vivaz y bien amalgamado, permitiendo al grupo reforzar el sentido unitario que le quiere dar al repertorio del disco a través de sus juegos de diversidad y versatilidad musicales. El ensamble está conformado por Jostein Smeby [guitarras y voz], Stig Jørgensen [teclados y voz], Erik Paulsen [bajo y voz], Eskil Nyhus [batería] y Alessandro G. Elide [percusión y gong]. El quinteto contó con las colaboraciones ocasionales del saxofonista Maksim Aundal y la corista Elisabeth Anstensen. La trayectoria de los ARABS IN ASPIC comenzó en la localidad noruega de Trondheim en el año 1997, siendo así que su debut fonográfico tuvo lugar 7 años más tarde con “Far Out In Aradabia”, y ya desde esa primera instancia llamó la atención del público progresivo internacional. Lo último que recibimos de parte de este grupo fue unos tres años atrás con un disco en vivo titulado “Live At Avantgarden” y ahora tenemos a “Madness y Magic”, uno de los mucho discos escandinavos qie agitaron el cotarro progresivo del pasado año 2020. Repasemos ahora los detalles de su contenido.

Durando poco más de 8 ¼ minutos, ‘I Vow To Thee, My Screen’ abre el álbum instalando una atmosfera serena y parsimoniosa que se focaliza en los paradigmas de PINK FLOYD (fase 73-75) y ELOY (fase 73-76), añadiendo matices sinfónicos bastante delicados que sirven como contrapeso a la mesurada complejidad rítmica elaborada por la batería y las percusiones. De hecho, a mitad de camino, todo se vuelve un poco más colorido y, sin romper con el esquema inicial de la banda, instala un interludio un poco más dinámico. Aunque el primer motif regresa de lleno al poco rato, la semilla de un vitalismo discretamente incrementado está sembrada para que brote más adelante y añada un dinamismo refrescante a la sólida ingeniería melódica en curso. Luego sigue la dupla de ‘Lullaby For Modern Kids, Part 1’ y ‘Lullaby For Modern Kids, Part 2’. La Primera Parte comienza con un preludio marcado por una aureola onírica, la cual abre paso a un primer cuerpo central extrovertido que se sitúa a medio camino entre el heavy prog y el acid folk, creando una efectiva combustión sonora al combinar el vigor de lo primero y el extravagante colorido de lo segundo. Lo que suena aquí es una cruza entre GRAVY TRAIN, los primeros KING CRIMSON y la faceta más sofisticada de URIAH HEEP. Hay un hermoso interludio de talante parsimonioso que emerge bajo la guía de la guitarra, y se extiende hacia algo más filudo cuando los cánticos burlones y el órgano comparten el rol protagónico. De este modo, un segundo cuerpo central más introvertido se desarrolla con un pulso delicado. Tras este cénit fundamental del álbum llega el turno de la Segunda Parte, la cual se centra en algo más decididamente pastoral con ornamentos psicodélicos de mellotrón lo suficientemente comedidos como para añadir un matiz etéreo al asunto. La cuarta pieza del disco se titula ‘High-Tech Parent’ y recoge el relax consistente de la pieza precedente para llevarla a un ejercicio jovial de folk-rock que se sitúa a medio camino entre TRAFFIC y los GENESIS de la etapa 70-71, además de algunos signos afables al estilo del folk-rock reflexivo de CROSBY, STILLS & NASH.

El quinto tema del álbum es el que justamente le da título y dura 6 ¾ minutos: ‘Madness And Magic’ comienza con aires de balada psicodélica con su confluencia de guitarra acústica y flotantes matices de sintetizador, antes de que el tema central nos sitúe en un terreno de hibridización entre los YES primigenios, QUATERMASS y los URIAH HEEP de la etapa 71-73. Los ornamentos percusivos son cruciales a la hora de aportar unas exquisitas vibraciones al esquema rítmico mientras el órgano se reparte entre el armazón de las bases armónicas y el desarrollo de ocasionales solos en lugares estratégicos. El desarrollo temático fue agradable y su meta principal era la de remodelar los aires centrales de la canción precedente para que reciban una dosis extra de señoríao. El tema que cierra el álbum, ‘Heaven In Your Eye’, se expande por un maratónico espacio de 16 ¾ minutos. Comenzando en clave de balada prog-sinfónica con bases folk-rockeras, los aspectos más pesados no tardan mucho en emerger (por enésima vez, apelando al legado de URIAH HEEP, esta vez con matices Emersonianos extra), y, al poco rato, éstos abren paso a la emergencia de un ejercicio jovial de preciosismos sinfónicos bajo la guía de los teclados, con un solo sencillo y también con efectos cósmicos. Con convicción y firmeza, el ensamble va transitando fluidamente a través de la ilación de pasajes serenos y ágiles, siendo así que la misión principal de estos últimos es la de mantener un consistente recurso de fulgor mientras el desarrollo temático se enfila por diversos senderos melódicos. A poco de pasada la frontera del sexto minuto, el viaje musical se deriva hacia un momento de psicodelia reposada y grisácea, contrastada por el asertivo y ligeramente burlón de los cánticos. Así las cosas, cuando el grupo retorna a la garra rockera, el asunto se torna sombrío y exótico a la vez por un buen rato antes de que el esquema musical regrese al esplendor sinfónico precedente. Otro motif exótico asentado sobre un groove cuasi-tribal instaura la clave para otro momento de suntuosa gracilidad a poco de pasada la frontera del minuto 11, un intermedio antes del tercer retorno al nervio rockero. A partir de allí, el grupo apuntala un espíritu de densa jovialidad que se explaya muy convincentemente a lo largo y ancho de todos los espacios sonoros que llena; el hermanamiento de los teclados y la guitarra es tan cautivador como ágil es el groove sobre el cual él se sostiene, especialmente por el talante tribal de las percusiones. El epílogo comienza con un ejercicio de sobria solemnidad guiada por los teclados, para luego terminar con un reprise del motif inicial más una sorprendente coda cósmica de envolventes sintetizadores. Tenemos aquí el final idóneo para el álbum.

“Madness And Magic” es un disco muy exultante que nos muestra a unos ARABS IN ASPIC plenamente decididos a seguir asumiendo su rol como una de las figuras señeras del prog psicodélico escandinavo de los últimos años. Aunque esta presente reseña llega con cierta tardanza, no deja de ser genuina en sus contenidos entusiastamente elogiosos. De hecho, han sido muchas las reseñas elogiosas que cosechó este disco en las redes de apreciación del género progresivo a lo largo del año pasado, y aquí no hacemos la excepción. Totalmente recomendable.


- Muestras de 'Madness and Magic':


cesar inca mendoza

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