Crítica del disco de Dream Theater - 'Parasomnia' (2025)

El regreso a la luz de Dream Theater tras la pesadilla sin Portnoy

Dream Theater - 'Parasomnia' (7 febrero 2025)
Sello: InsideOut; País: Estados Unidos; Calificación: 7,5

Dream Theater - Parasomnia

1. In The Arms Of Morpheus 05:23
2. Night Terror 09:55
3. A Broken Man 08:30
4. Dead Asleep 11:06
5. Midnight Messiah 07:58
6. Are We Dreaming 01:28
7. Bend The Clock 07:24
8. The Shadow Man Incident 19:32

Duración total: 71'16''

Músicos:
James LaBrie: Voz
John Petrucci: Guitarras
John Myung: Bajo
Jordan Rudess: Teclados, sintetizadores, arreglos
Mike Portnoy: Batería y percusión

Ficha técnica:
Producción: John Petrucci
Ingeniero de sonido y producción adicional: James 'Jimmy T' Meslin
Masterización y mezclas: Andy Sneap
Mezcla Dolby Atmos: Mark Gittins


Dream Theater 2025

Si algo esperaban los fans de Dream Theater tras la tormentosa salida de Mike Portnoy del grupo en 2010 era su regreso, como el hijo pródigo al que todos echaban de menos. Vamos a dejar viejos debates ya atrás, sobre si Mike Mangini era excelente sustituto o no para él, sino entrar en la fase actual que afronta la banda. La realidad es que DT han recuperado la magia del sonido épico y oscuro de otras etapas anteriores, con más sentido y peso en composiciones que mezclan complejidad y accesibilidad comercial, gustando y contentando perfectamente a viejos y nuevos fans de la formación

Sin hacer 'spoiler' de mis conclusiones finales, dejo como avance que 'Parasomnia', con ambientación victoriana, lúgubre y oscura, recupera viejos altos niveles de perfección de producción, composición e interpretación, que tiene 'feeling', se deja querer y conquista nuestro oídos con gustos y maneras que hacía mucho tiempo que echábamos de menos en sus álbumes. La pesadilla ha pasado para muchos: con Portnoy de regreso, la mejor versión de Dream Theater ha vuelto.

Análisis, tema por tema

Empezamos con la intro 'In The Arms of Morpheus', de algo más de 5 minutos y que es una maravilla. Es quizás el mejor comienzo que podíamos esperar para un disco de Dream Theater, instrumental, con sentido, sin demasiadas complicaciones estructurales y técnicas, y autohomenajes a modo de 'fanservice' total. Y es que muchos podrán escuchar desde riffs agresivos muy extremos de metal, que hará las delicias de los fans más clásicos de la banda, además de otras melodías muy progresivas al estilo de 'Octavarium' y 'Barstool Warrior'. Regresa sin contemplaciones ni complejos el doble bombo de Portnoy, un poderoso bajo de Myung de fondo que conduce el tema, teclados ambientales de Rudess y Petrucci reinando con una guitarra de 8 cuerdas. Es un maldito nuevo himno que podrían usar perfectamente para abrir sus conciertos de la próxima gira. Ojito al toque original del duelo de sonidos entre alarmas de despertador, batería, bajo y guitarras.

Tras esta lujosa y brillante puesta en escena, como el artista que presenta su show empezando con el nivel muy alto, llega la ya conocida 'Night Terror', que fue el primer single de 'Parasomnia' y del que poco podemos aportar ya analizándola, tras varios meses a disposición de todos los seguidores de DT. Como comentario, es cierto que mejora su encaje en pleno disco, sin escucharla de manera independiente. Una maravilla.

Sin embargo, sigo empeñándome en que la siguiente canción, ya también conocida, 'A Broken Man', fue una de sus composiciones más flojas para el disco. Tiene un arranque y un cierre fenomenal, a modo de estructura circular, puesto que repite estructura y melodías, además de unos poderosos riffs y ritmos de batería de Portnoy que son abrumadores. Sin embargo, todo lo que encontramos en medio me parece algo mediocre para el nivel que tiene DT como banda de metal progresivo y compositores.

En el número 4 del disco encontramos otro tema totalmente nuevo, puesto que no había sido ofrecido como single. Se trata de la abrumadora 'Dead Asleep', de más de 11 minutos de duración. Su arranque es espectacular e instrumental, con chelos y ambientación gótica al estilo Allan Poe, para pronto sacudir con metal puro de guitarras, teclados y batería. Después, pasados los 2 primeros minutos, nos encontramos con otra fase mágica y melódica, donde Petrucci toma el control con su guitarra más suave. Siguiendo en fase instrumental, repetimos riffs poderosos y metaleros para ir pasando a la parte vocal a los 3 minutos. LaBrie hace otra buena interpretación -es la técnica, amigo- y nos regala una bella melodía de puente, hasta llegar a un estribillo poderoso, como en sus mejores tiempos. Quizás el tema peca de parecerse mucho, a veces, a 'A Rite of Passage' o 'A Nightmare to Remember', pero se les perdona. En 'Dead Asleep' es donde encontramos la clara influencia que haya podido ejercer Portnoy, aportando más líneas y sonidos oscuros, distanciándose de los últimos discos, no por culpa de Mangini, claro está, sino de los excesos de confianza en los consejos e influencias que sí introducía Rudess en ocasiones, y con Petrucci quizás algo desbordado en estas tareas creativas. Su tramo final es, por cierto, abrumadoramente intenso y genial para los oídos más fans del prog metal clásico.

Sin apenas reponernos de la tensión musical que se respira en este disco, dramático por su temática tratada, nos llega la extraordinaria 'Midnight Messiah', que ha sido el tercer y último single de DT. Una maravilla que, inexplicablemente, ha sido criticado por muchos analistas y expertos en el género. Se trata, sin duda, de unos de próximos hits futuros y un auténtico temazo que nos regalan, regresándonos al metal más clásico tanto de ellos mismos como de otras referencias ochenteras y noventeras. Y es que podemos encontrar, sobre todo en su estribillo, muchas referencias a los ritmos vertiginosos de Iron Maiden o Judas Priest. El resto de la pieza es, en cambio, un auténtico 'fanservice' para deleitarnos con sus habituales riffs y con una base de batería de Portnoy que nos hace pensar... "sólo por esto ha merecido la pena esperarte más de una década".

Tras el estallido del Mesías de medianoche nos llega un pasaje instrumental que simplemente sirve de conductor hasta la siguiente pieza. Se trata de 'Are We Dreaming', donde escuchamos, bajo un maravilloso teclado ambiental y tétrico de Rudess, voces susurrantes. Sin apenas inquietarnos nos topamos entonces con 'Bend The Clock', la balada de este disco. Antes era habitual que DT nos dieran sólo una por álbum, pero desde la salida de Portnoy era habitual que el grupo colara entre 2 y 3, para alegría de LaBrie. Que nadie me entienda el comentario como una crítica, porque además 'Bend The Clock' es majestuosa, sensible y delicada. Curiosamente, tras un arranque tan pacífico, DT nos muestran unos riffs muy 'purple' y de los 1980, pasando a una 'power ballad' de manual tan clásica en décadas pasadas entre bandas de rock y metal. Lo único negativo que se le puede decir es que hay momentos en que se parece demasiado a las melodías vocales de 'The Alien' (minuto 4, 40 segundos), de su anterior trabajo, 'A View from the Top of the World' (2021). En otros instantes nos parece que estamos en 'Dream Theater', su disco homónimo de 2013, donde abundaron las power ballads tremendas, por cierto, como 'The Looking Glass', 'Behind the Veil', 'Surrender to Reason' o 'Along for the Ride'. Para acabar, y por si había dudas, Petrucci termina de arreglarla con un solo final de locura a su guitarra, que por cierto dura casi la segunda mitad de la pieza y después se nos marcha con efecto 'fade out', como en el solo de la mágica 'At Wit's End' del disco 'Distance Over Time' (2019).

El 'incidente'

Dream Theater
Dream Theater en 2024

Que nadie se me asuste, porque lo de "incidente" no va con connotaciones negativas sobre la última y pieza esencial del disco, titulada 'The Shadow Man Incident'. Sus más de 19 minutos nos dejan momentos para todo tipo de versiones de DT. El arranque llega con ritmos y redobles militares, quizás algo repetidos en épocas anteriores y piezas ya conocidas de ellos, y posteriores pasajes de guitarra muy bellos pero que nos dejan de nuevo esa sensación de 'dejà vu' y de "esto ya lo he escuchado yo antes".

Sin embargo, insistimos, ha vuelto la inspiración a DT con pasajes majestuosos, y en la parte central disfrutamos de una guitarra de Petrucci muy épica y ochentera, con un duelo con la batería de su amigo Portnoy memorable. Después nos encontramos con un solo pianístico de Rudess que recupera momentos nostálgicos del 'Scenes From a Memory', con los ya de sobra conocidos intercambios de duelos virtuosos entre él y Petrucci. En la parte central, desde el minuto 8, gozamos de unos bellos versos de LaBrie cantando "endless nights" a modo de lema, seguido de otra gran parte vocal en los siguientes minutos.

A los 10 minutos nuevo pasaje muy épico y cinematográfico, inspirado en las partes de guitarras y su diálogo con teclados y batería, poniendo sobre la mesa la mejor versión de la banda en mucho tiempo.

Por último, los que estuvieron atentos hasta el desenlace de este largo tema encontrarán un cierre a veces muy 'doom' y con guiños al inolvidable final de 'Finally Free' de 'Scenes From a Memory', con un "wake up" en lugar de "open your eyes, Marcus", pero realmente similar en climax y efecto final.

En definitiva, estamos ante un notable trabajo de Dream Theater que recupera la buena senda tras una tendencia a la baja que les sobrevino sin Portnoy. Tras una gris 'A View from the Top of the World' y los mediocres 'The Astonishing' y 'Distance Over Time' nos reencontramos con su magia habitual, con pasajes oscuros y metaleros que nos sitúa entre una mezcla perfecta entre 'Train of Thought' y 'Systematic Chaos', una etapa característica que iba entre 2003 y 2007. Por contra, nos alejamos del sonido y la calidad ya a la baja de 'Black Clouds & Silver Linings' (2009), antesala de la salida de Portnoy y comienzo de una etapa discreta con Mangini.

Disco para fans, pero no tanto. O lo que es lo mismo, 'Parasomnia' no sólo lo soportarán los aficionados fieles que nunca flojean, sino que puede conquistar, perfectamente nuevos públicos y recuperar antiguos seguidores que se quedaron por el camino entre algunas decepciones pasadas. Si alguien esperaba un 'Metropolis 3' se quedará algo decepcionado, pero si la vara de medir la tenía algo baja tras la última etapa, seguramente se lleve un alegrón de los fuertes y un orgasmo aceptable, sin hacer historia.


Calificación: 7,5/10 nota 7,5

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