Crónica del concierto de Leprous en Madrid (16 enero 2025)

Leprous: una lección de metal para cerrar bocas a base de magia y energía

Leprous en Madrid

Uno no puede evitar mencionar este asunto: acudir a un concierto de una gran banda de Leprous, que no tiene nada que demostrar a estas alturas, y que todavía deban enfrentar comentarios absurdos propios de otras épocas. Algo así como que los noruegos ya no hacen música de metal y progresiva, sino una especie de pop para chicas y caídos del auténtico, sagrado, intocable y único género posible, el heavy metal y sus variantes progresivas.

Tan ridículo y reaccionario como cerrar los oídos a la buena música. Y es que si algo hizo Leprous anoche en Madrid es comerse el mundo, enamorar a la audiencia, arrasar en energía y derroche y demostrar lo buenos músicos que son sobre el escenario, con sus instrumentos y sin descuidar la puesta en escena.

Un espectáculo impresionante de luces, sonido y teatralidad que llevó a casi 3 horas increíbles de música, repasando su discografía, sin dejar ningún disco por repasar con al menos una canción. Desde el ya vetusto 'Tall Poppy Syndrome' (2009), con el tema 'Pasing', al poderoso 'Bilateral' (2011), con la energica 'Forced Entry', y por supuesto con un guiño a 'Coal' (2013), quizás su disco más icónico, oscuro y progresivo, con la interpretación de 'Foe'.

Más tiempo en escena tuvieron los posteriores 'The Congregation' (2015), con 'The Price' y 'Slave' en el repertorio, o el discutido 'Malina' (2017), que nos dejó los cortes 'From the Flame' y 'Illuminate'. Ya del menos progresivo y experimental 'Pitfalls' (2019) nos encontramos hasta 4 con canciones: 'Below', 'Alleviate', 'Distant Bells' y 'The Sky Is Red'. Toda una declaración de intenciones de la banda sobre quienes reclaman más metal en sus conciertos. No les hace falta para descargar energía y buena música.

De los 2 últimos trabajos también hubo mucha presencia. De 'Aphelion' (2021), Leprous interpretaron otras 4: 'Out of Here', 'On Hold', 'Castaway Angels' y 'Nighttime Disguise'. Por supuesto, de su reciente y último trabajo, el osado 'Melodies of Atonement' (2024), se produjo una mayoría y lógica en el setlist. Sonaron 6: 'Silently Walking Alone', 'Atonement', 'I Hear the Sirens', 'Like a Sunken Ship', 'Faceless' y 'Unfree My Soul'.

Audiencia del concierto

Otra cosa que me suele gustar analizar de los conciertos es el tipo de audiencia que acude a ellos. Si en estos últimos años se ha tratado a Leprous como una especie de traidores al género progresivo y metalero, no hay mejor respuesta y sentencia que la evidencia. Si uno observaba al público medio, para nada se encontraba con chiquillería o mayoría femenina, sino el prototipo medio de 'jevorro' español, con mucho metalero y personas de +40 y +50, acallando muchas bocas.

Y más: si las red se ha llenado de pobres análisis y comentarios de cortas miras sobre que con 'Melodies of Atonement', Leprous había abandonado definitivamente el metal y que algo así como una banda poco menos que "en descomposición" y "acabada", la afluencia de público para el único concierto en nuestro país fue su respuesta más contundente. Más de 500 personas y una sala Music Station llena hasta la bandera. Hubo sold-out, según nos ha confirmado la organización, por cierto brillante, por parte de Madness Live!.

Mención aparte merece esta sala, 'nueva' para muchos y que poco a poco se está haciendo un hueco en la capital para este tipo de conciertos. Acusada de mala acústica por su evidente arquitectura (se trata de un interior de la vieja Estación Norte de trenes de Madrid), la realidad es que tras superar unos primeros minutos de ajustes desde la mesa, los técnicos lograron que el concierto se escuchara con buena nota y se agradece en especial el gran tamaño de la misma, para que haya espacios suficientes sin aglomeraciones y mala visibilidad. Aquí hay sitio para todos, y quien quiera puede elegir el graderío superior que se encuentra en la parte de arriba de la sala. Otro punto fuerte es la capacidad de salida, ya que al finalizar el concierto se abrieron las puertas laterales, de gran tamaño, por lo que el desalojo se produce en apenas unos pocos minutos.

Empieza el show

Leprous salieron algo más tarde de lo previsto (20:00 en punto), pero la demora de 15 minutos se produjo más que nada por los problemas derivados de estar ante un jueves por la tarde en plena capital, con muchos de los asistentes saliendo todavía de sus puestos de trabajo en un día laborable. La cola era algo grande para entrar, y se acumularon muchas personas en la calle, que es muy estrecha en la acera más próxima al acceso. El ropero también fue una locura, un problema que sólo se tiene en meses de frío, y especialmente era obligatorio llevar anoche un buen abrigo en Madrid, con la que estaba cayendo en cuanto a las bajas temperaturas...

Empezó el grupo fuerte, con un gran despliegue de energía con 'Silently Walking Alone', que se presta a ello. Como curiosidad, decir que el único fallo en toda la noche fue justo en las primeras líneas de verso cantadas por Einar Solberg en esta canción, ya que no se escucharon por un problema en el sonido. Superado esta incidencia, en la primera canción sí que se notó que la acústica les jugaba una mala pasada a la mesa de sonido, lo que duró al menos uno o 2 temas más.

Leprous tenían decidido no bajar el ritmo e inmediatamente continuaron con 'The Price', que enganchaba también muy bien con la audiencia. Un plato fuerte con presentación de por medio y Einar marcándose 'un Mbappé', como cuando el futbolista francés sorprendía a los aficionados con un buenísimo español en su discurso. Aquí Solberg nos explicaba que estaba estudiando nuestro idioma y prometió hablar más y mejor en español en la próxima gira. Una sorpresa que gustó y mucho a los fans, que no se lo creían al escuchar al talentoso vocalista hablar su lengua.

Tras la descarga de energía hubo un momento más calmado para 'Illuminate' y 'I Hear the Sirens', que lejos de bajar el hype o algo parecido, encandilaron a la audiencia con su delicada técnica vocal en el caso de Einar y de la ejecución del resto de compañeros de grupo. Para no decir que no volvería la energía a tope, retomaron el setlist con la potente 'Like a Sunken Ship' y una increíble interpretación de 'Forced Entry'. Sinceramente, parece que tuvieran más energía incluso que cuando eran veinteañeros, y además han ganado en ejecución, experiencia y calidad. El tema de 'Bilateral' hizo las delicias de los fans que somos más clásicos, que venimos de hace más de una década, y despejaron dudas sobre de qué iría este concierto: de magia y oscuridad entre talento y sensibilidad.

Hay que recordar que ya poco queda de los primeros Leprous. Einar y su guitarrista Tor Oddmund Suhrke son sus únicos supervivientes, puesto que el batería Baard Kolstad entró en 2014, justo para la gira de 'Coal' -pero sin participar en el álbum-; el bajista Simen Børven en 2015 para 'The Congregation' y Robin Ognedal en 2017 para 'Malina'. Eso sí, el quinteto ya es sólido y parece que sería complicado ver una ruptura del bloque tan majestuoso y sólido que ofrecen desde hace casi ya una década.

Todo esto lo digo porque 3 de sus miembros, por tanto, ni siquiera estaban en la banda cuando se publicaron sus 3 álbumes más metaleros y oscuros, los 3 primeros.

Tras la locura total desatada con 'Forced Entry' nos dejaban algo de paz con 'Out of Here' de 'Aphelion' y la emotiva 'Alleviate' de 'Pitfalls', para seguir con la sensibilidad por todo lo alto interpretando una versión insuperable de 'Distant Bells'. Bueno sí, porque en realidad se echó de menos, y mucho, el chelo y el violín que tiene la pieza en su versión original, sustituida aquí por un solo de guitarra.

Antes de acabar el primer set del concierto, cerraban éste con otra dosis máxima de energía, con 'Foe' del disco 'Coal' y la mágica 'Nighttime Disguise' de su anterior trabajo. Fue la segunda vez que nos regalaban guturales, tras 'Like a Sunken Ship', y la locura se apoderaba de la tropa. El demonio nos poseyó, como dicen los absurdos puritanos sobre esta amada música del diablo que llamamos METAL. Leprous, que usan un escenario de lo más minimalista sin tanto artificio como ahora hacen los grupos, con pantallas y proyecciones audiovisuales, sí que se hicieron con un estupendo equipo de humo y efectos que imitaban llamas y fuego sin serlo, lo que hizo las delicias de la audiencia. En 'Nighttime Disguise' vimos también la primera gran conexión de Baard con el público, llevando el ritmo de las palmas antes de descargar todo su potencial en el kit de batería.

Segunda parte del repertorio

Tras un descanso de casi 20 minutos, es cierto que nos pilló un poco fríos a los asistentes el regreso a la actuación. Lo hacían Leprous con 'Unfree My Soul', la pieza de cierre de su último disco, y aunque sonó genial, no se pudo disfrutar del todo porque la gente aún estaba regresando de los servicios y de la barra del bar, que está fuera de la sala, ya que estamos en un espacio para teatro y exposiciones, y ésta se encuentra en el vestíbulo. Sin embargo, la banda volvió a enchufarnos a máxima potencia con una versión en directo que suena increíble de la delicada 'On Hold'. Otra joya escondida de Leprous, de 'Aphelion', y que como casi todo lo que compone Einar, es impresionante sobre todo por su letra.

Esa misma conexión que logran con sus fans se continuó con 'Below', que ponía los pelos de punta, con la gente coreando sin parar esos versos "Will it last forever? / Lie, lie / They keep it all together...". Curiosamente, cuando más conectados estábamos, Einar rompía la magia tirando de humor y con unos minutos hablando al público, sorprendiendo por su carácter cada vez más sociable y divertido. Bromeó preguntando cuántos de los asistentes habían venido por primera vez y cuáles les habían seguido desde sus comienzos. Un fan se atrevió a decir que estuvo en su primer concierto en España, pero se equivocó con el dato, lo que provocó las risas de Einar, que le corrigió la fecha: fue en 2010.

Tras romper el hielo, de nuevo estos chicos nos volvieron locos. Esta vez no podía ser mejor: con la siniestra 'Passing', de su disco de debut. Recientemente, Einar explicaba en una entrevista que no tenía nada que denostar de sus comienzos, pero que pese a lo bien que se sentía tocando algunos temas en los conciertos, no era material que le atrajera para nada actualmente, y que consideraba -en una alarde de sinceridad- que eran fáciles de componer y que no tenían complejidad alguna. Más allá de esa apreciación técnica que entendemos... todos nos trasladamos al pasado y a los infiernos con esta canción tan siniestra y mágica a la vez, fusionando progresivo con death y goth metal. El público alucinó con el famoso descargo final del estribillo, con guturales incluidos, efecto de humo en el escenario y estallido satánico dedicado a los que aman el pop y odian el metal. Fue divertido ver cómo dejaron que pasaran casi 30 segundos para cantar esa parte, elevando la expectación del público por escucharlo. Fue tremendo, como toda la pieza en sí. Con Baard tocando doble bombo por primera vez -su técnica es más tradicional y técnica, no tan metalera de manual- y Robin haciendo una gran interpretación del solo, aunque no fuera suyo en origen.

Tras esa orgía demoniaca que nos poseyó cuan chivos ofrecidas al Maligno, Leprous no podían regalarnos algo mejor. El esperado coro de fans que durante toda la gira en EEUU hemos estado apreciando en vídeos publicados en el tema 'Faceless'. Como es sabido, este tema del último disco tiene un estribillo y coro final geniales, y a la banda se le ocurrió -brillantemente- que cada noche, un grupo seleccionado de fans con talento para hacer coros subiera al escenario para la última parte de la canción. La buenísima pieza sonó aun mejor con este detalle, una decena de jóvenes seguidores que se sintieron muy felices por la experiencia y que fueron aplaudidos por los asistentes, creando una gran comunidad en la sala. METAL. Se llama METAL.

Tramo final del show

El tramo final del concierto no decepcionó a nadie, pese a estar muy alto el listón ante las últimas canciones interpretadas. Nos sorprendieron a continuación de 'Faceless' con la delicada y majestuosa 'Castaway Angels', donde Einar hizo una intro de piano maravillosa, dejando sin palabras al público, para luego hacer una interpretación impresionante a nivel vocal de esta compleja letra. Ojo, porque es cierto que Solberg contó en todo momento con efectos de reverb y apoyo de ganancia desde la mesa de mezclas, pero para nada había 'trampa' o 'artificio' en ellos, sino simple producción para una mejor sonoridad. Lejos de que nadie se quejara, todos pudimos apreciar la gran calidad interpretativa del noruego, que demuestra que está mejor que nunca, con un control absoluto de su potencial, pasando de graves a agudos extremos con gran destreza, guturales incluidos de vez en cuando. ¿Para cuándo se va a considerar a Einar como uno de los mejores vocalistas de todos los tiempos? ¡Y no es broma!

Con el público entregado irremediablemente, Leprous nos regalaron 'From the Flame', quizás su éxito comercial más conocido, que fue una absoluta locura por su energía sobre el escenario y la sonoridad lograda. Antes de una primera despedida -falsa-, y sin tiempo para recuperarse -tanto ellos como nosotros-, engancharon con 'Slave'. ¿De dónde sacan esa energía para una música tan compleja y técnica sin pausas? Con el tema más mágico de 'The Congregation' nos llevaron al séptimo cielo, con una interpretación única. No dejaron detalle ninguno de todos estos años pasados: hubo doble batería, con Baard coordinándose con el músico de apoyo que ahora Leprous ha llevado a toda esa gira (el inglés Harrison White), que es por cierto un gran músico y merece todo reconocimiento -hace coros, teclados de apoyo y esta percusión-.

El final de 'Slave', que como todos sabéis, es una auténtica orgía demoníaca, con los guturales de Einar, aquí fue de cine. Nunca mejor dicho, porque el vocalista se subió las solapas del cuello de su polo negro y los focos le iluminaron cual fantasma o vampiro, al más puro estilo Nosferatu, tan de moda ahora por cierto gracias a la excelente reciente versión de Robert Eggers. Einar se presta a ello, ya que hace guiños continuos al público cuando tocan las piezas y las partes más agresivas. Cambia su rostro, como si fuera un gran actor, con gestualidad teatral que le transforma totalmente. Con furia y gestos de sus brazos para atraer oscuridad y buscar el apoyo de la grada, consigue que todos se sumen a esos momentos de posesión infernal. Impresionante interpretación.

Y ojo, porque Leprous hicieron muy bien ese falso final del show. Eran las 22:43 horas, 2 horas y media después de haber comenzado ya el concierto, y todo parecía que era el broche de oro a la velada. Pero nos sorprendieron de nuevo: volvieron al escenario para regalarnos 2 piezas más, 'Atonement' y la teatral 'The Sky is Red'. La primera conectó con los fans de manera apabullante pese a ser tan reciente, con todos gritando sin parar ese verso de "...and again, it's all because of you!!!". Son letras que nos devuelven a la rabia propia de la juventud, a la ira propia de la edad, a exigir culpas y señalar a otros por los males que nos castigan. Pero Einar le da tal sentido que pese a que algunos ya peinamos canas, conectamos de manera inherente a esa locura lírica.

Y sí, ahora sí, 'The Sky is Red' fue el final. Eran casi las 23:00 horas, con casi 3 horas de música sin parar, con una teatralidad sobre el escenario brutal, eso sí, con una versión reducida -la original, en el disco 'Pitfalls', dura más de 11 minutos-, pero que lo incluyó todo. Tras el desenlace, encuentro con los fans, con especial conexión de Baard Koldstad con el público. Os esperamos pronto, entre tanta incomprensión sobre su evolución musical y artística. ¡Vivan Leprous!

- Ficha técnica del concierto:
Madrid, The Music Station
Hora comienzo: 21:20 horas / Hora fin: 00:00 horas
Telonero: No hubo

- Setlist:

---Parte 1---
1 Silently Walking Alone
2 The Price
3 Illuminate
4 I Hear the Sirens
5 Like a Sunken Ship
6 Forced Entry
7 Out of Here
8 Alleviate
9 Distant Bells
10 Foe
11 Nighttime Disguise
---Parte 2---
12 Unfree My Soul
13 On Hold
14 Below
15 Passing
16 Faceless
17 Castaway Angels
18 From the Flame
19 Slave
---Bonus---
20. Atonement
21. The Sky Is Red

- Calificaciones técnicas:

Set list: 10
Sonido: 7
Duración: 10
Interpretación: 10
Actitud: 10
Público: 9
Media: 9,3

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