Crónica del concierto de Leprous en Madrid (31 octubre 2013)

Leprous: devorando la carne y el alma en la noche de Halloween

Leprous

Texto: Pablo M. Beleña / Fotos: Javi Moreno Vega

Cuando uno regresa a casa y vuelve a escuchar en disco a estos cracks noruegos se da rápidamente cuenta de que lo que se vivió en directo con Leprous no fue un sueño o un exceso de cervezas. Ni tan siquiera la siempre inquietante y mágica noche de Halloween, que fue cuando se celebraba esta velada de leprosos en Madrid. Entre calaveras, vampiros y vampiresas, diablesas y algún que otro borracho, Leprous reinó en la fiesta de Halloween y el aproximadamente centenar de asistentes a su concierto quedó impactado por toda la noche con su magia. Una locura musical que envolvió a todos y nos dejó literalmente anonadados. Leprous no son de este mundo.

Desde luego que hablar de este concierto es también hablar de héroes, villanos y demás tristezas de la música en vivo en nuestro país. Como sabréis, el Ayuntamiento de Madrid decidió tan sólo un día antes de la noche de Halloween clausurar de nuevo la sala Caracol, que es donde iba a tener lugar este concierto de Leprous. La promotora Madness Live!, que estaba organizando simultáneamente la gira española de este grupo por Barcelona y Murcia, tuvo que actuar contrarreloj para encontrar otra sala. Ya sabéis quiénes son los héroes y los villanos en esta historia.

La tristeza recae en que Madrid es una capital de un país importante que ofrece poquitas soluciones de calidad para este tipo de eventos. Cerrada ya Ritmo & Compás, pocas salas de conciertos que no sean discotecas quedan ya en la ciudad. Caracol era un lujo que, se ve, no merecíamos. Y por los líos habituales en una localidad por las licencias y demás asuntos turbios, el Ayuntamiento nos dejó tirados. El suceso venía en un contexto triste porque pocos días antes se conocía la noticia de la cancelación del festival Finisterrae en La Coruña para este mismo Puente de noviembre, concretamente para celebrarse este sábado 2 de noviembre.

Pero olvidemos por un poco de tiempo estas penas, que ya tanto nos rodean, y gocemos al menos del paréntesis que nos ofrece el arte y la cultura que nos quedan. Desde Noruega vinieron Leprous para trasladarnos a otra esfera y otro paradigma musical. Porque lo suyo es 'inetiquetable'. Su música trasciende a los géneros y mezcla desde la oscuridad del metal extremo con metal progresivo, reminiscencias crimsonianas de la etapa ProjeKcts, el black metal de su país y ramalazos de rock alternativo. Un lujo y un cóctel que pocas bandas del planeta nos ofrecen con tanta calidad y una puesta en escena digna de leyenda.

Os juro que pocos conciertos he visto en mi vida de tal calidad, tal ejecución y tal esfuerzo y actitud, teniendo en cuenta que tocaban para apenas un centenar de personas, lamentable respuesta del público, siento decirlo, porque ignoramos la calidad que tienen Leprous. Y por una entrada que variaba de entre 15 y 19 euros, era todo un regalo.

Leprous tiene aún más mérito porque tocaron con pocos lujos sobre las tablas, eso sí, sacando máximo rendimiento a los recursos que la sala ofrecía. Unos 6 monitores LCD puestos a lo largo del escenario pincharon vídeos y recreaciones visuales de la banda que daban y aportaban un dramatismo tremendo uniéndose a un sensacional juego de luces propio de un light-jockey, así como un adecuado uso de los gases de escena.

Y del sonido, sólo nos quedan elogios para referirnos a la banda y a sus técnicos. Si los polacos Blindead tocaron como telonero ante la sala casi vacía, maximizando la negativa reverberación y eco del local, lleno de hormigón por las 4 paredes, sin revestimiento ni materiales absorbentes, más un techo bastante bajo, Leprous tocaron la varita mágica y su concierto sonó de leyenda. Alguna canción costó, pero sus técnicos de sonido más lo de la sala supieron hacer que sonara bien e incluso con grandes matices, como el bajo sonando con absoluta limpieza. Sí es cierto que algún efecto de mesa había, sobre todo para los reverbs de la voz de Einar Solberg.

Y ya refiriéndonos a la actuación... fue sonar las primeras notas de 'Foe' y mandarnos callar a todos, de nuestras quejas, de nuestras letanías, de nuestras pegas a las salas, a los precios, a las putadas que nos rodean en esta crisis, a las comparaciones entre países que adoran y facilitan la música en vivo y lo que sucede en España... todo se fue al olvido cuando nos hipnotizaron con ese riff machacante de la apertura también del disco tan tremendo que es su último álbum, 'Coal'. El nivel instrumental de estos jóvenes es alucinante, y el poderío vocal de Einar no tiene comparación. No vayamos a decir que es el nuevo Freddie Mercury, vaya, pero tiene un registro impresionante, una variedad de tonos y timbres que deja sin aliento. Seguro que a este nivel de rendimiento no nos dará más de 10 años, porque lo da todo sobre las tablas, pero bueno... disfrutemos mientras tanto.

El setlist era un repertorio bastante ajustado a esta gira, sin excesos de tiempos. Pero aún así sonaron 14 temas, de los cuales justo la mitad, 7, eran de este nuevo trabajo, 'Coal'. Desde luego que ningún problema, puesto que es un disco que ha confirmado lo que 'Bilateral' (2011) mostraba y 'Tall Poppy Syndrome' (2009) ya insinuaba.

Engancharon, de hecho, por seguir la temática y la ambientación, 4 temas de este último álbum con la mencionada 'Foe', 'The Valley', 'Chronic' y 'The Cloak', todas ellas puramente teatrales, mágicas y oscuras al mismo tiempo. Es cierto que Einar se convierte necesariamente en centro de atención en el 90% de todo el concierto, más si sabe en este tipo de salas tan pequeñas, donde al final lo llena todo el noruego que antes lucía rastas leoninas y ahora asoma algunas entradas propias de la edad. Un 10 no obstante al nuevo bajista de la banda, Martin Skrebergene, que sonó genial y su papel es fundamental para aportar ese sonido tan grave y tan cargado que tiene la música de Leprous.

Otra cosa que gusta mucho de Leprous sobre el escenario es su rendimiento físico, inagotable, sin una gota de alcohol- sólo fui capaz de ver botellas de agua-, con unos movimientos que serían agotadores para nosotros a los 10 minutos. Lógico que esto no se lo podamos exigir a otras bandas de más edad, pero simplemente es para gozarlo en su caso.

En cuanto a los temas de 'Coal' en vivo, debo reconocer que hacía tiempo que no oía algo tan distinto a todo, y eso que desde el progresivo estamos acostumbrados a tanto material original y enriquecedor. Pero lo de Leprous tiene mucho mérito. Realmente, si es tu primera vez, como era mi caso, creo que es fácil que te veas con la boca abierta, preguntándote si estás realmente ahí, y pellizcándote para saber si estas soñando. Lo único que odias es que intentas seguir las melodías vocales de Einar y no puedes conseguir casi nada. Puta envidia.

En el quinto tema pasaron a 'Bilateral', con 'Restless', y 'Dare You' de 'Tall Poppy Syndrome' y conitnuar con 2 temas más del citado 'Bilateral'. Apenas bajó el nivel por cambiar a otros discos, y se recuperó esa atmósfera con 'Coal', ese sensacional tema que da nombre al disco que nos mete en los más oscuros ProjeKcts de King Crimson en la concepción de deconstruir la música que solemos concebir en nuestra cabeza, pero con una atronadora voz de Einar que explota en ese final de locura. Una versión en directo mágica que deja por los suelos la de estudio, y eso que era sobresaliente.

Para mí, este concierto se resume así: ¿por qué diablos estos tíos no llenan estadios? Por qué la gente es tan ignorante? Por qué Muse sí y ellos no? La respuesta, realmente, me da igual. Nosotros nos lo llevamos para el cuerpo... Pero es que es indignante pensar en que es ridículo verles en una sala tan pequeña, pareciendo dioses vikingos sobre un escenario flamenco. Lamentable pero... es lo que hay. Y que nadie vaya a pensar que sólo digo este tipo de chorradas sólo por rellenar o ambientar al crónica sin profundizar. Si nos ponemos serios, nos ponemos... Pero es que a veces las sensaciones resumen más la grandiosidad de un concierto para recrearlo en nuestra mente, sin tanta descripción de temas, detalles técnicos...

Fue una noche de muerte en directo y al carajo las chorradas de Halloween. Porque a la ambientación que consiguen para el público, lo sensacional y atractivo de su música, se añade que no es normal tocar así, sin parar, casi 2 horas y con tal energía. Fue una orgía continúa, sin respiro durante todo ese tiempo.

En cuanto al final, finalizar el setlist con 'Echo' y 'Contaminate Me' fue una locura... pero en el sentido positivo. Sonaron bestiales, dándolo todo, aportando teatralidad y dramatismo, muy propio de una puesta en escena de Peter Gabriel, salvando todas las evidentes distancias entre este tipo de músicas y artistas. Pero el carisma de estos 5 chicos es de otro planeta.

Lo mejor fue su respuesta cuando parecía que tras estos 12 temas llegaba el final. Fue tal la ovación del público y los cánticos para que volvieran, que finalmente regresaron para tocar 2 temas, la majestuosa 'Passing' y la genial 'Waste of Air'. Un 'encore' que nos dejó los pelos de punta, dando su última gota de sudor y de su alma musical. Orgasmo absoluto sin apenas rozarnos. Sólo tocando el punto G de nuestro cerebro. Eso me hizo pensar que mostaría una crónica en blanco a nuestros queridos lectores, porque me dejaron sin palabras y absolutamente entontecidos, absortos, hipnotizados. Pero bueno, ahí estamos. Sobrevivimos. Pensando en cuándo será la próxima vez, como en el sexo.

Larga vida a estos incomparables Leprous.

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- Ficha técnica:
Madrid, 31 octubre 2013; sala Lemon Live
Hora de comienzo: 21:45; hora de final: 23:40
Teloneros: Blindead
Asistentes: 100 aprox.

- Músicos:
- Einar Solberg: Voz, teclados
- Tor Oddmund Suhrke: Guitarras y voces
- Øystein Landsverk: Guitarras y coros
- Martin Skrebergene: Bajo
- Baard Kolstad: Batería (en la gira)

Setlist:
1. Foe
2. The Valley
3. Chronic
4. The Cloak
5. Restless
6. Dare You
7. Thorn
8. Forced Entry
9. Coal
10. Acquired Taste
11. Echo
12. Contaminate Me
Encore:
13. Passing
14. Waste of Air

- Calificaciones técnicas:
Set list: 9
Sonido: 9
Duración: 9
Interpretación: 10
Actitud: 10
Público: 9
Media: 9,3

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por Javi Moreno Vega:

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