Crónica del concierto de Pain of Salvation en Madrid (9 abril 2017)

La luz de algunas velas dura toda una vida

Pain of Salvation

Texto: Pablo M. Beleña / Fotos: Javier Moreno Vega

Hace tiempo que Pain of Salvation dejaron de ser una banda más en el panorama tan complejo del metal progresivo internacional. Desde la gélida Suecia siempre supieron derretir el hielo y si algo han demostrado en los últimos años es saber evolucionar. Eso se lo debemos a su caristmático líder Daniel Gildenlöw, quien ha sabido elegir la correcta dirección a la que debía dirigirse su formación y ha cerrado una banda en formato de quinteto muy buena, compenetrada, espectacular en directo y con una discografía en continua línea creciente. Un lujo haber presenciado su gira por nuestro país que, en ocasiones, no sabemos apreciar en cuanto a la suerte que tenemos.

Partamos de esa buena entrada que hubo la noche del domingo, en vísperas de un largo puente de Semana Santa. El Teatro Barceló lució espectacular y de nuevo estuvo a una gran altura de sonido para que todo resultara genial en esta velada. Teníamos ganas de ver cómo sonaba este nuevo disco, el brutal y al mismo tiempo melancólico, triste y depresivo como es 'In The Passing Light of Day'. Un disco que narra el gris pasaje de Daniel por una larguísima comparecencia hospitalaria por una grave infección en todo su organismo. De esas jornadas eternas, terribles y frustrantes, ha nacido un disco que difícilmente se pueda superar en lo sucesivo.

El concierto, dentro de este tramo de gira por Europa, repitió repertorio respecto a Barcelona la noche anterior, la del sábado. Quieren definir un setlist reducido y bien estudiado, y apuestan, parece, por repetirlo cada noche con pocas novedades que puedan ir introduciendo en nuevas fechas. Debo reconocer que acudía con algún miedo a ver cómo tenían ensayado y preparado el disco, que fue presentado en enero, y que venían tocando desde febrero por todo el mundo. Un concierto que pude ver grabado de Nueva York me mostró a unos Pain of Salvation todavía algo desentrenados, poco acoplados y con unas interpretaciones muy flojas. En marzo pudieron perfeccionar su compenetración y ahora en abril parece que estamos disfrutando de todos esos frutos.

La sala, Barceló, como decíamos al comienzo, estuvo a gran altura y aunque el sonido estuvo algo duro y saturado de graves al comienzo, se supo manejar bien desde la mesa de sonido para ir mejorándolo continuamente y conseguir la práctica perfección en este campo.

Y en este curioso paso de un grupo llamado Dolor de salvación en plena Semana Santa pudimos ver, como decíamos, a un grupo absolutamente conjuntado para tocar los nuevos temas. Ragnar Zolberg estuvo estupendo como segunda estrella de la banda. Se lució en los tonos altos como segundo vocalitsa, especialmente en una magnífica versión en vivo de 'Meaningless'. Los aplausos tomaron la sala tras el tema como muestra de un reconocimiento del público al buen hacer de los suecos. Estuvo muy bien interpretada y llevada al directo, evitando que recordáramos los arreglos del estudio de un tema muy producido en origen.

Si bien el concierto había comenzado con un trío de temas de su nuevo disco, la salvaje 'Full Throttle Tribe', la brutal 'Reasons' y la cuidada 'Meaningless', el grupo continúa este setlist de referencia con otro tema que si bien no es del nuevo álbum, sabe continuar ese empuje inicial tan metalero e intenso. Para ello eligieron 'Linoleum', ese magnífico rock del 'Road Salt One' (2010), que en directo es si cabe más explosivo. Si bien es cierto que en este disco aún teníamos a Johan Hallgren en el papel que ahora ocupa Ragnar, el islandés estuvo estupendo e hizo olvidar al ex guitarrista de rastas.

Turno para 'Remedy Lane'

Aquí llegó un corte muy claro en el ritmo del concierto, cuando la banda dedicó un bloque a recordar el ya clásico de Pain of Salvation 'Remedy Lane', su trabajo de 2002, que acaba de cumplir 15 años de vida. Pudimos escuchar hasta 3 temas del mismo: 'A Trace of Blood', 'Rope Ends', 'Beyond the Pale'. Una elección acertada para los fans, que estaban disfrutando, aunque eché en falta algún tema como 'Ending Theme' o 'Undertow' de este magistral álbum.

He de decir, no sí estaréis de acuerdo, que con los años no es que estos temas envejezcan mal, pero no tienen nada que envidiar los nuevos a estos clásicos de la banda. Incluso parecen más básicos en algunos momentos y se nota que la actual banda no está igual de cómoda cuando debe recordar los viejos temas del pasado. Al fin y al cabo de este 'Remedy Lane' sólo queda el propio Daniel.

A diferencia de muchos fans, considero que la banda ha ido madurando cada vez más según pasan los años y, con la adecuada perspectiva, los 'Road Salt' fueron muy buenos discos que les hicieron progresar y que en su momento no fueron suficientemente bien recibidos por dejar de lado su lado más metalero y progresivo, así como oscuro, para adentrarse en terrenos más 'retro' y setenteros.

El bloque de viejos clásicos se cerró con la siempre genial 'Ashes' de 'The Perfect Element, Part I', el otro gran disco de culto de Pain. Hablar así de este bloque del pasado no es ni mucho menos una crítica negativa a sus primeros discos, sino que en realidad es un piropo sobre su continua progresión. Ver con otros ojos lo que antes nos parecía soberbio no es necesariamente malo. De hecho, es lo que se echa de menos hacer con grandes bandas clásicas de los 1970, que ya poco aportan o pueden sorprender, como es el caso de YES.

Tramo final apoteósico

Me encantó la renovación del setlist para esta gira y la capacidad de tener suficiente temas ya en su carrera como para evitar caer en los temas de siempre, los que antes mencionaba y eché de menos ('Ending Theme', 'The Perfect Element', 'Undertow', 'Used', 'King of Loss', 'Pilgrim'...).

Y así se volvió al nuevo disco con 'Silent Gold', con una buena intro larga distinta al disco para enganchar con el bloque anterior. Me gustó especialmente ver cómo desde el público se pedía silenció ante algunos ruidosos en esos momentos clave de sonido puro y silencio. Y es que este tema fue interpretado de manera única, solemne, más minimalista, más vocal y ambient, con un clima muy especial. Al final el quinteto al completo cantó para que los coros, muy bien compenetrados. Incluso el genial batería francés Léo Margarit aportó su voz para esta suma de bellas voces. Fue un muy bien detalle que habla mucho y bien de la banda en su capacidad de hacer directo.

Eso sí, ese momento de paz en la enfermedad que revive Daniel se rompía de golpe con la abrumadora y explosiva 'On a Tuesday'. El genial tema con el que se abre el nuevo disco estuvo espectacularmente interpretada en el concierto, y con el tiempo pasará como uno de los mejores temas de Pain of Salvation. Por eso decía que hoy en día hacen igual o mejores futuros clásicos para su discografía.

El quinteto, en este 'On a Tuesday', clavó todas las paradas y cambios de ritmo en su complejidad, y Ragnar se salió, literalmente como segundo vocalista con gran protagonismo. Incluso se quedó un poco a solas en el escenario con el teclista Daniel Karlsson, ese otro gran descubrimiento de Gildenlöw, haciendo juntos un solo vocal acompañado con el órgano. Después se fueron añadiendo el resto de los miembros de Pain, ya iluminados por los focos, generando un gran efecto teatral que encantó a la grada.

Al final del tema hubo ovación y muchos 'oes oes' del público, animados por bajo y batería. Eso sí, antes de cerrar tocaba una falsa despedida con el tema 'The Physics of Gridlock', cierre de su 'Road Salt Two' de 2011. Aunque me parece un temazo en el disco original, me sacó un poco de contexto en el concierto y tras haber estallado con la adrenalina de 'On a Tuesday' no me convenció este bajón de entusiasmo.

Después tocaba el habitual descanso antes del verdadero final. Y es que tras 5 minutos de respiro llegaba un último esfuerzo con la genial canción, cierre del disco, 'The Passing Light of Day'. Un tema que sinceramente me atrapa cada vez que lo escucho y que me evoca vivencias personales. Daniel dedicó el tema a su esposa, a quien está dirigida la letra y el espíritu de la canción, y con acompañado entusiasmo del graderío comenzaba a sonar con ese primer tramo pacífico y calmado 'The Passing Light of Day'. Soberbio todo el tramo vocal inicial, demostrando Daniel el gran vocalista que es, supremo y sin ningún error de tono o afinación. Eso sí, quedaba esa segunda mitad que aúna metal y balada y que nos dejó emocionados como fin de fiesta.

En torno a hora y tres cuartos de concierto, otra cosa que también se les puede aplaudir por su entrega y esfuerzo interpretando su enérgica y agotadora música estos nuevos genios del metal progresivo con sello personal, casi inclasificable. Como dice su bella canción 'The Passing Light of Day', "algunas velas pueden durar apenas una hora, pero otras lucen durante todo el día". Su música nos ilumina durante años. Y lo que nos queda.


- Ficha técnica:
Madrid, 9 abril 2017; sala Teatro Barceló
Hora de comienzo: 20:58; hora de final: 22:45
Teloneros: Port Noir
Asistentes: 600 aprox.

- Músicos:
- Daniel Gildenlöw: Voz y guitarra principal
- Ragnar Zolberg: Guitarras, voz y coros
- Gustaf Hielm: Bajo y coros
- Daniel Karlsson: Teclados y coros
- Léo Margarit: Batería y coros

Setlist:
1. Full Throttle Tribe
2. Reasons
3. Meaningless
4. Linoleum
5. A Trace of Blood
6. Rope Ends
7. Beyond the Pale
8. Ashes
9. Silent Gold
10. On a Tuesday
11. The Physics of Gridlock
Encore:
12. The Passing Light of Day

- Calificaciones técnicas:
Set list: 8
Sonido: 9
Duración: 8
Interpretación: 9
Actitud: 9
Público: 8
Media: 8,5 Nota: 8,5


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pablo m. beleña

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