Crónica del concierto de Toundra en Madrid (23 febrero 2013)

La 'band hero' del momento

toundra portada

Crónica y fotos de Pablo M. Beleña

Iba a empezar por aquello de "otro salto en su carrera". "Un paso adelante". "Mejoran cada día". Pero no, oiga, menos topicazos. Lo que el hicieron Toundra el sábado 23-F fue todo un golpe de Estado musical a la mediocridad imperante en España. A las acusaciones de poco nivel cultural y en concreto de escena musical. De complejos de inferioridad. A la mierda. Toundra, junto a otras tantas bandas nacionales, demuestran cada día que muchos britones y muchos galos deberían, entre otros, bajar a nusetras tierras hispanas para disfrutar a lo grande. Vivan Toundra.

20130223_221344Impresionantes. Seguramente días antes en Barcelona, no me hace falta ni preguntar a nadie, dieron otro espectáculo que deja sin palabras. Como sus canciones, que no las necesitan. Lo suyo es la mezcla de post metal, post hardcore, indie, rock sinfónico y experimentación dentro del rock alternativo. Pero huyendo de las malditas etiquetas y comparaciones, Toundra son Toundra. Hoy por hoy, una de las mejores bandas de España.

Presentaban, por cierto, su estupendo disco 'III', que ha terminado por encontrarle más novias a estos 4 chicos, que ya tenían suficientes. Si ya gustaban a los 'modernos', ahora engatusan más aún a los progresivos y a los amantes del rock instrumental con bases pesadas y metaleras. Su último trabajo ha sido una estupenda demostración de madurez y al mismo tiempo de saber estar, sin pretensiones. Y, encima, regalando de nuevo su material, sin venta obligatoria al público. Eso dice mucho de ellos, como de tantos artistas y bandas que están apostando por la promoción gratuita de su música. Con todo el esfuerzo humano, artístico, intelectual y dinerario que ello conlleva. Eso les sitúa en una posición moral aún más alta si cabe.

Como no todo pueden ser elogios, aunque será difícil, vamos a poner algún 'pero'. Por ejemplo, dentro de que en términos globales su puesta en escena es sobresaliente, les falta romper esa mezcla de halo de misterio y silencio que no se sabe bien si es timidez o falta de comunicación, de chispa o carisma, o si bien forma parte de su perfil tan misterioso. Lo digo porque no hubo muchos saludos a la gente, ni presentación. Hora y media de concierto con pocas palabras, que se suman, claro, a su silencio musical. Y poco más que decir, salvo que dan pocos conciertos. Leches.

toundra joy slavaPorque todo lo demás son palabras positivas. Malditos sean. Porque empezando por lo superficial, es increíble su imagen y puesta en escena. Muy de culto. Las luces con las que suelen actuar son de lujo, y ayuda, claro estar en toda una Joy Slava. Que ésa es otra... que estos chicos llenaran una sala como ésta con un 'no hay billetes' desde hace más de un mes, volviendo loco a media Madrid para buscar una entrada que sobrara, es increíble. Está en manos de muy pocos hacer esto a sus alturas, teniendo en cuenta que en la Joy tocan bandanzas como The Answer o Airbourne, por dar dos ejemplos rápidos, y juraría que no agotaron papel. La sala es grande, de casi 1.000 espectadores de aforo. Y puedo dar fe de que allí no cabía ni una mosca.

Y ya hablando de su alucinante concierto, también es elogiable decir que pocos grupos llenan su setlist con canciones de un último disco y consiguen tal recibimiento. En Toundra no hicieron falta canciones más conocidas para caldear el ambiente. Iniciaron la cosa con las dos primeras composiciones de 'III': 'Ara Caeli' y 'Cielo Negro', que sonaron geniales, sin hacer falta afinar más los instrumentos y mejorar las mezclas en la mesa. Profesionales a tope. Ahí es donde alcanzaron la excelencia: la producción de sonido era de sobresaliente, la mezcla adecuada sin fallos, teniendo mucho mérito por su especial sonido: la batería y el bajo distorsionados a tope, muy fuertes y vibrantes, pero sin provocar ningún caos sonoro. Al revés: mejoraron su meticulosa producción de estudio, porque Toundra son de esas bandas que suenan mil veces aún mejor en directo que en disco. Eso es otro punto de mérito. Necesitan de teclista de apoyo para el directo y el resto son los invitados del álbum.

Ya para 'Cielo negro' uno está en otro mundo. Siente que ya ha pagado el precio de la entrada. Todo ha merecido la pena. Es un orgasmo interior sin que hagan falta drogas ni alcohol para entrar en el complejo abismo de su música. Es de otro mundo.

20130223_221331Para continuar se remontaron a su primer trabajo con 'Bajamar', y no se notaba ni la diferencia. No porque no hayan evolucionado, sino porque era imposible perderse y salirse de ese éxtasis en el que nos encontrábamos. Lo suyo es una una rara mezcla entre la limpieza de sonido, sientes y escuchas cada nota, cada acorde y cada arreglo, pero todo llega a estar distorsionado por momentos y elevado al límite del volumen. Me encontraba como a 10-15 metros de los equipos de sonido, pero doy fe de que sólo Motörhead o Manowar pueden presumir, si acaso, de poner tan alto el volumen y no provocar el caos.

Otro puntazo fue volver a 'III' con un tandem de temas, 'Marte' y 'Lilim', totalmente anexionados, sin que el espectador note un corte de temas, demostrando su gran acople y sincronización. Esto está ensayado hasta la extenuidad con duro esfuerzo o simplemente son unos genios. Y ya para dejarnos boquiabiertos sentenciaron casi el último álbum con una excelente versión en directo del tema 'Requiem', interpretado con todos los recursos posibles. Como su último 'III' es un disco más complejo de producción, Toundra incorporaron trompetas y una sección completa de cuerda. Pues bien, se la llevaron al concierto y en 'Requiem' fue cuando más se apreció su unión, con un total de 12 músicos sobre el escenario. 4 guitarras, 1 violín, 1 viola, 1 chelo y 1 contrabajo, 1 trompeta, 1 teclado, 1 bajo y 1 batería. De las 4 guitarras, una era acústica y otra eléctrica más añadiéndose a la dupla de Esteban Girón y Víctor García-Tapia. Fue una gloria para los oídos que finalizó en apoteosis mística, armónica y melódica. Para recordar. Ojalá hubieran rodado el concierto para hacer un DVD.

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Pausa... y a rematar

Nos concedieron una tregua con una rareza, como es una versión de 'I Believe in Miracles' de Ramones, homenajeando así a sus punk-heroes, gran influencia en su sonido guitarrero y sus acordes. Ellos lo llaman post-hardcore. Puede ser raro, pero es un buen término. El caso es que claro, subieron vocalista y se dispusieron a ser una banda de punk y hardcore por unos minutos. Lo cuadraron, dando una categoría especial al sonido punk, a esta música a veces algo denostada por su simplicidad técnica, pero efectiva y enérgica y que siempre gusta a un buen rockero que se precie de serlo.

Volvió al escenario el trompetista, por lo que adivinamos que volvía a sonar algo de 'III'. Pero antes era momento para 'viejos' recuerdos, teniendo en cuenta que son una banda joven y que sus tres discos se mueven entre 2009 y 2012. De 2010 era 'II', y de ese álbum sonaron 'Magreb' y 'Zanzibar', y antes 'Medusa', de su disco de debut. Fue un bloque más árido, ya que si bien sus dos primeros trabajos fueron excelentes y ya habían maravillado a la escena postmetalera y progresiva nacional, su música por entonces era menos compleja, con menos arreglos, aunque igualmente mágica y de otro planeta. Lógicamente les permitió encontrarse aún más sueltos sobre el escenario, con más sonrisas y complicidad, con solos y loops con máxima entrega sobre el escenario, sobre todo por Esteban, que es un amplio dominador de la tribuna. Se gana al público con su virtuosismo y por su afán, su entrega y sus poses de admiración a su profesión. Él maravilló con sus formas sobre el esceanario, y es que es una prueba viviente de que el 'post' también da para esto, sin hacer falta blues o metal épico para guitarristas molones de guitar-hero.

Tanto Esteban como Víctor sacan mil sonidos con sus pedaleras y sus amplis, sin cambiarse siquiera de guitarras. Saben modularlas y explotarlas para cada tema y cada momento. Sus Gibson, SG y Les Paul, son suficientes.

IMGP0457Ya casi cerrando el concierto volvieron a 'III' con 'Espírita', trompeta incluida, y la canción que por primera vez incorporaba 'letras'... me refiero a este grito que irrumpe entre tanto instrumetalismo. La gente estaba expectante a ese momento tan curioso de su música y supo que iba a llegar, así que la banda miró al público y sabía éste que tenía que hacer ese "eeeh", que lanzaba otro de los momentos álgidos del tema. Por cierto, con coro incluido, algo desafinado al comienzo, pero que bordó la escena aún más si cabe.

Terminaron, qué pena decirlo, con 'Bizancio', uno de sus temas estelares de siempre. Sin bises y con muchas ganas de más dejaron a los 900 espectadores, que clamaban por seguir soñando. Pero había que salir. La Joy Slava no perdona y comienza su momento de discoteca vaciando el aforo de indeseables rockeros.

En serio, voy a acabar casi como con los mensaje que se decían en la promo del 'Equipo A': puede que usted no los haya visto. Pero si tiene usted algún problema musical y se los encuentra, quizás pueda contratarlos. O simplemente acudir como espectador. Será de lo mejor que se puede hacer en esta vida. Una experiencia de otro planeta. Y lo de ser pesimistas, lo digo por lo que lo digo: que a estas alturas no hubiera entradas para verles en la Joy sólo da pie a que toquen en salas aún más grandes... ¿una Riviera? ¿Quizás algún día un pabellón? Lo merecen.

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- Ficha técnica:
Madrid, sábado 23 de febrero de 2013; Sala Joy Slava
Hora comienzo: 21:16; Hora final: 22:45
Teloneros: The Hardtops

- Músicos:
- Esteban Girón: Guitarra eléctrica
- Alberto Tocados: Bajo
- Víctor García-Tapia: Guitarra eléctricas
- Álex Pérez: Batería, percusión

- Setlist:
1. Ara Caeli
2. Cielo Negro
3. Bajamar
4. Marte
5. Lilim
6. Requiem
7. I Believe in Miracles (cover de The Ramones)
8. Medusa
9. Magreb
10. Zanzibar
11. Espírita
12. Bizancio

- Vídeos del concierto:

'Requiem'

'Magreb + Zanzíbar'

'Ara Caeli'

'Marte + Lilim'

Pablo M. Beleña Pablo M. Beleña
Febrero 2013