Godspeed You! Black Emperor - 'Allelujah! Don't Bend! Ascend!' (2012)

Godspeed You! Black Emperor han vuelto... ¡aleluya!

Godspeed You! Black Emperor - 'Allelujah! Don't Bend! Ascend!'
(16 octubre 2012, Constellation Records)

Godspeed You! Black Emperor - Allelujah! Don't Bend! Ascend!Tenemos el placer de traer a colación a unos viejos conocidos: el ensamble canadiense Godspeed You! Black Emperor, grupo catalizador del crecimiento, asentamiento y maduración del paradigma de experimentación post-rockera. La razón de ello es su reciente vuelta al ruedo fonográfico con su álbum “Allelujah! Don’t Bend! Ascend!” a fines de 2012, tras un largo hiato de 10 años desde la publicación del trabajo anterior “Yanqui U.X.O.”. Ahora, de la mano de David Bryant [guitarra, dulcémele, Portsound, kemençe], Efrim Manuel Menuck [guitarra, hurdy-gurdy], Michael Moya [guitarra], Sophie Trudeau [violín, sintetizador Casio SK5], Thierry Amar [bajo, contrabajo, teclados], Mauro Pezzente [bajo], Aidan Girt [batería] y Bruce Cawdron [batería, vibráfono, marimba, glockenspiel], GODSPEED YOU BLACK EMPEROR! reconstruye su visionaria mirada musical para orientarla hacia este catálogo de nuevos paisajes sónicos. Cabe destacar, de entrada, la manera tan decidida en que el ensamble ha remodelado sus propias raíces tal como se plasmaron en clásicos como “Lift Your Skinny Fists Like Antennas To Heaven” y “F#F#∞” para insuflarles un vigor fresco que varias veces roza con la pura polenta rockera: el resultado se traduce en una amalgama sonora donde la exaltación de la energía y la celebración de las dimensiones más oscuras del orden del universo se conjugan a la perfección. Pasemos al repertorio mismo del álbum para penetrar en los detalles de los cuatro temas que conforman su repertorio.

Durando casi 20 minutos, ‘Mladic’ abre el disco con un esplendor impactante, diseñado para retratar con los mágicos colores del sonido el proceso de evolución y expansión destructiva del fuego que arrasa con todo lo que se halla a su paso. El ominoso ambiente de amenaza que persiste robustamente a través del núcleo temático de la pieza se condice con la figura del jefe militar genocida serbobosnio de donde toma su título. La introducción de más de 4 minutos se expande en atmósferas de inspiración exótica desde las cuales se termina articulando una cadencia multi-guitarrera que roza grácilmente el patrón del “motorick”, la cual da pie a la antes mencionada plasmación sónica de expansión destructiva. En algún momento alrededor de los 12 minutos y medio, la pauta rítmica decrece para que la banda explore formas más contenidas de fragor, pero pronto vuelve a senderos más extrovertidos, aunque esta vez con una dinámica más contenida y más dramática. El epílogo consiste en un sampler de danzas exóticas, lo cual sirve como anuncio de la ambientación de ‘Their Helicopters’ Sing’, la siguiente pieza. Ésta explora una masificación majestuosa de cortinas minimalistas donde las guitarras y las cuerdas se hermanan en una sonoridad flotante que late entre lo etéreo y lo opresivo. Tal vez se trate de la elegía por lo que quedó arrasado tras el paso de ‘Mladic’. ‘We Drift Like Worried Fire’ regresa, en cierto modo, a la explosividad épica elaborada en la primera pieza, pero en vez de replicar sin más el aura de esplendor e ígnea intensidad, comienza desarrollando una vibración más sofisticada, dejando que los espacios de tensa calma gocen de espacios considerables de expansión para focalizarse en sonoridades ensoñadoras y melancólicas. El clímax que ocupa el último cuarto de la pieza consiste en dos vuelos sónicos sucesivos que emergen marcados por el frenesí airado de una manera calculadamente exquisita. Sin temor a exagerar, afirmamos que ‘We Drift Like Worried Fire’ funciona prácticamente como un “recordatorio oficial” de que GODSPEED YOU BLACK EMPEROR! nunca dejó de ser el ensamble definitivamente paradigmático del post-rock. Cierra el álbum ‘Strung Like Lights At Thee Printemps Erable’, ocupando los últimos 8 ½ minutos del mismo: su estrategia minimalista es bastante similar a la de ‘Their Helicopters’ Sing’, con la peculiaridad de que se focaliza en ambientes más siniestros, lo cual quiere decir que lo opresivo se impone ampliamente sobre lo etéreo.

“Allelujah! Don’t Bend! Ascend!” resulta, en el balance final, una nueva cátedra fenomenal de cómo se hace y rehace el discurso del post-rock a través de las conjugadas labores del refinamiento intelectual, la neurosis emocional y la ansiedad moral. Para decirlo de una forma menos abstracta, GODSPEED YOU BLACK EMPEROR! se ha vuelto a lucir, por lo que este nuevo disco se destaca como un ítem infaltable en una buena colección de rock experimental.

Nota: 9/10

- Muestras de 'Allelujah! Don’t Bend! Ascend!':

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Cesar Inca MendozaCesar Inca Mendoza
Enero 2013