Il Cerchio d'Oro - 'Dedalo e Icaro' (2013)

Il Cerchio d'Oro mantiene viva la tradición progresiva italiana

Il Cerchio d'Oro - 'Dedalo e Icaro'
(24 mayo 2013, Black Widow Records)

Il Cerchio dOro - Dedalo e IcaroEn esta ocasión contamos con la presencia del grupo italiano IL CERCHIO D’ORO so pretexto de su reciente lanzamiento fonográfico “Dedalo E Icaro”. La historia de este grupo es toda una odisea, pues se formó en un tiempo tan lejano como el año 1974 por iniciativa los hermanos Terribile (Gino a la batería y Giuseppe al bajo) y el teclista Franco Piccolini… ¡y recién en el nuevo milenio ha tenido ocasión de lograr contratos de grabación! En el presente año 2013, a cinco de su celebrado concept-disc “Il Viaggio Di Colombo”, este quinteto completado por Roberto Giordana [guitarras] y Piuccio Pradal [voz y guitarra acústica de 12 cuerdas] nos trae un nuevo trabajo conceptual basado en la trágica aventura de este dúo de padre e hijo en su pugna por liberarse de su aprisionamiento en el laberinto de Creta. IL CERCHIO D’ORO cuenta en esta ocasión con significativas colaboraciones a lo largo del repertorio del álbum: Pino Sinnone, baterista original de THE TRIP, toca en la canción de apertura; Giorgio “Fico” Piazza, el bajista original de PREMIATA FORNERIA MARCONI, hace lo propio en el cuarto; y los héroes de DELIRIUM Martin Grice y Ettore Vigo aportan valiosos sonidos en los temas segundo y último. Estos datos no solo reflejan hechos concretos, sino también una simbología precisa sobre el compromiso de IL CERCHIO D’ORO con la revitalización del legado de la vieja escuela sinfónica italiana; veamos cómo se plasma esta misión en el repertorio del disco que traemos ahora a colación.

Cual mensaje de presentación, ‘Il Mio Nome È Dedalo’ abre el disco con casi 5 minutos de expansiones melódicas bien llevadas a lo largo de coloridos extrovertidos que hacen resonar los legados de PFM y ALPHATAURUS con pulcra solvencia. La dupla de ‘Labirinto’ y ‘La Promessa’ se encarga de enfatizar la fastuosidad sinfónica de la banda a través de su espacio conjuntado de 16 minutos y pico. La dinámica doradamente refinada con que se hilan los motivos de ‘Labirinto’ porta aires de familia con el estándar de IL CASTELLO DI ATLANTE; la flauta del invitado de lujo Grice ayuda bastante a la hora de realzar la expresividad manierista de los pasajes más alegres de la pieza. ‘La Promessa’, por su parte, adopta un aura más ceremoniosa, inspirada en la faceta más lánguida de la espiritualidad reflexiva de la tradición progresiva: elementos del GENESIS de “Trespass”, PINK FLOYD, NEW TROLLS y APOTEOSI se amalgaman fluidamente para motivar la gestación de esta conexión multi-temática. Por lo general es la guitarra quien ocupa un lugar protagónico relevante en el esquema de trabajo instrumental, pero cuando emerge un entusiasta pasaje moderadamente filudo a partir de la barrera del sexto minuto, el protagonismo es alternado con el sintetizador mientras la dupla rítmica despliega una musculatura esencial para sostener el clímax conclusivo. ‘L’arma Vincente’ baja notoriamente los niveles de energía expresiva para retrotraerse a climas bucólicos envueltos en una aureola meditativa: las presencias de la guitarra eléctrica y del Mini-Moog realzan esa magia particular para añadirle una intensidad pertinentemente controlada. Los siguientes 7 minutos y pico del álbum están ocupados por ‘Una Nuova Realtà’, pieza que vuelve a las ambientaciones que habían sido predominantes en ‘Labirinto’ y ‘La Promessa’, hilando pasajes estilizadamente intensos y recursos de majestuosa solemnidad con ingenio y pulcritud.

‘Oggi Volero’ es una semi-balada que se sitúa a medio camino de los estándares de L’UOVO DI COLOMBO y NEW TROLLS, mientras que ‘Il Sogno Spezzato’ ofrece un nuevo ejercicio de exquisitez sinfónica retro en sigilosa afinidad con el patrón de ALPHATAURUS. Durando poco más de 5 minutos, ‘Ora Che Son Qui (Icaro Ia Fine)’ cierra el álbum con un aire de etérea melancolía, una tristeza serena plenamente capturada por el suave desarrollo melódico. Los ornamentos del saxo de Grice son preciosos, pero posiblemente hubiera valido la pena arreglar la pieza a fin de darles un espacio más amplio para su lucimiento, pero... bueno, así son las cosas. Como balance final, nos quedamos complacidos con el modo tan cabal en que IL CERCHIO D’ORO se luce con este disco, el mismo que deberá ser debidamente apreciado por los eternos fanáticos de la vieja escuela prog-sinfónica.

Nota: 7,5/10

firma cesar inca mendoza

  • Más críticas del autor en:

http://autopoietican.blogspot.com