Los discos que cambiaron la Historia de la música (I): 'The Dark Side of the Moon' de Pink Floyd

Inauguramos esta sección con 'The Dark Side of the Moon' de Pink Floyd, un álbum imprescindible en toda discografía que se precie y que difícilmente no haya sido escuchado por cualquier persona de cierta edad o bien instruida en el rock. En todo caso, os comentaré las claves de este disco para haber pasado a la Historia.

Dark Side of the Moon

Pink Floyd - 'The Dark Side of the Moon'
(Harvest / Capitol, 10 marzo 1973)

1. Speak to Me/Breathe in the Air
2. On the Run
3. Time
4. The Great Gig in the Sky
5. Money
6. Us and Them
7. Any Colour You Like
8. Brain Damage
9. Eclipse

Duración total: 42'59''

Músicos:
- Roger Waters: Bajo, voz, sintetizador, efectos
- David Gilmour: Voz principal, guitarras, sintetizador
- Nick Mason: Batería y percusión, efectos
- Rick Wright: Teclados, voz, sintetizador

Género: Rock progresivo.
Grabado en los estudios Abbey Road de Londres entre junio de 1972 y enero de 1973.
Producido por Pink Floyd.


Antes que nada, este 'The Dark Side of the Moon' sigue, 37 años después, en las listas de discos más vendidos en todo el planeta -se estima que ha vendido 45 millones de copias-. Durante todo ese tiempo ha estado en ellas, aunque sea en puestos bajísimos de los rankings. Pero protagoniza junto a otros escasos ejemplos, otro tipo de mitos: el de éxito popular incanculado.

'The Dark Side of the Moon' es, ya hablando de su contenido, la prueba de la evolución tecnológica del hombre llevada a todos los campos, en este caso al de la música. Sus 9 temas son un alarde de maestría en la composición y la instrumentación. Es un disco constitutivamente perfecto. La duración, la estructura... la sensación de innovación que desprende por los cuatro costados es inmensa. Todo se une en un gran todo que se hace corto y que, sin ningún error, se erige en la obra musical perfecta. Se le puede recriminar la presencia de algún momento desentonado con la atmósfera mística que reina en el álbum, pero forma parte de una estructura caótica y al tiempo muy bien realizada, muy bien planeada.

La experimentación sonora es perfecta, con Alan Parsons como maravilloso ingeniero de sonido y que debería entrar entre los integrantes de la banda, al menos como consideración por su espléndido trabajo en la búsqueda de sonidos artificiales sintetizados nunca antes oídos. La caja registradora que se escucha en 'Money' supuso horas y horas de búsqueda del sonido perfecto por parte de la banda. Es sólo un ejemplo de la ardua elaboración sonora de cada segundo del disco. Un acto de empeño por la perfección técnica.

Con este disco, Pink Floyd alcanzó un aura mágica que nunca se ha podido quitar de encima, y de buen grado. También es la culminación de un trabajo en la banda por llegar al absoluto de genialidad. Roger Waters sobresale entre el resto de la banda y es la pieza esencial en la composición de los temas, aunque también sus compañeros tienen un papel destacado. Quizás estamos frente a uno de los mejores álbumes compuestos jamás, una joya en formato de disco.

¿Algo malo? Nunca me ha terminado de convencer la canción 'Money'. Primero, porque tampoco es para tanto. Segundo, porque tal es la saturación de escucharla en cualquier emisora o televisión bajo cualquier excusa -normalmente hablar del dinero, la economía...- que más me parece una sintonía que una canción. Y, tercero, porque no termino de ver qué sentido tiene entre el resto de temas, sinfónicos y unidos por una trama y una atmósfera onírica. Decían que Floyd quiso tener un hit comercial también con este disco. Pues sí, y tanto que lo consiguieron...