Messhuggah - 'Koloss' (2012)

Moldeando el caos

Messhuggah - 'Koloss' (23 marzo 2012)
Sello: Nuclear Blast; País: Suecia; Calificación: Calificación: 9


1-I am Colossus.
2-The demon's name is surveillance.
3-Do not look down.
4-Behind the sun.
5-The hurt that finds you first.
6-Marrow.
7-Break those bones whose sinews gave it motion.
8-Swarm.
9-Demiurge.
10-The last vigil.

Músicos:
- Jens Kidman: Voces
- Frederik Thordendal: Guitarras
- Thomas Haake: Batería
- Marten Hagstrom: Guitarras
- Dick Lovgren: Bajo

Género: Extreme metal, technical metal, experimental metal.
Grabado en Umeå, Suecia, en 2012.
Producido por Meshuggah.

Cuando un grupo de las características de Meshuggah decide llamar a su nuevo disco 'Koloss' no se trata de un anuncio, es más bien una advertencia que conviene tomar muy en serio, pues esta gente tiene ya una larga trayectoria plagada de piezas que han hecho las delicias del metalero más exigente. Semanas después la advertencia tomó cuerpo con la edición del que es posiblemente el trabajo más heavy de los suecos, cierto es que obras como 'Chaosphere' o 'Nothing' son más extremas, pero el sentido del 'groove' que destila el nuevo artefacto de Meshuggah llega a niveles inauditos.

El disco se abre con 'I am Colossus', en la que la base es una machacona batería salpicada por unos breves acordes de guitarra que, cuando llega el estribillo, se transforman en riffs como puñetazos al acompañar el grito de Jens Kidman ('I am life, I'm death'). Perfecta forma de adentrarnos en un trabajo que goza de un dinamismo raras veces visto anteriormente en la discografía de Meshuggah, se puede observar un perfecto equilibrio entre canciones rápidas como 'The hurt that finds you first' y otras con un desarrollo más pesado como 'Break those bones whose sinews gave it motion', que alcanza una densidad equiparable a la de una supernova.

También estamos ante un catálogo de las señas de identidad que han dado fama al grupo, sobre todo entre la crítica especializada. Por ejemplo, en 'The demon's name is surveillance' hay un uso cristalino de los polirritmos tan queridos por los suecos, por un lado tenemos las guitarras y la caja en un sólido compás 4/4, mientras que el doble bombo de Thomas Haake adquiere velocidades supersónicas, acompañado por una espectacular línea de bajo cortesía de Dick Lovgren.

El legado de 'Nothing' asoma en canciones como 'Swarm' o 'Do not look down', con las guitarras afinadas por todo lo bajo y el uso de un salvaje 'palm muting', lo que da forma a ese sonido hueco tan característico y que ha adquirido cierta repercusión llegando a acuñarse el termino 'djent' para referirse al mismo.

Uno de los momentos más brillantes de 'Koloss' lo protagoniza 'Behind the sun', que pasa por ser la propuesta más progresiva del disco con un inicio lento y casi monótono pero con un cambio de ritmo que eleva la canción a otro nivel, con un clímax sostenido y una estructura musical cambiante que favorece una sensación de caos sólo aparente, pues en Meshuggah lo que parece aleatorio realmente está calculado y ejecutado con precisión milimétrica.

La otra canción que para mi gusto sobresale un poco por encima del resto es 'Marrow', con unos brillantes riffs sincopados y una sabia colocación de los silencios en el momento indicado para acentuar el efecto 'headbanging'; la canción se beneficia también de un magnífico solo jazzístico de Frederik Thordendal y de un alucinante final a modo de estrambote, tenso y heavy a más no poder.

La colección de trallazos que forma 'Koloss' continúa con la rápida 'Demiurge', en la que sobresale la batería de Thomas Haake acentuando los riffs del dúo Thordendal-Hagstrom, el disco se cierra con la instrumental 'The last vigil', un necesario remanso después de una extenuante sesión de metal que coloca al séptimo larga duración de Meshuggah en la 'pole position' de los discos de metal extremo en este 2012.

Después de escucharlo varias veces queda clara una cosa, estamos ante el disco más accesible del quinteto radicado en Umea, no significa esto que hayan hecho concesiones a la comercialidad, pero si que la atmósfera es menos agobiante y hay menos acrobacias rítmicas que en anteriores ocasiones, por eso considero que se trata de una gran oportunidad para que los que no conectaban con la propuesta retorcida de Meshuggah se adentren ahora en su excitante y adictivo universo sonoro.

Puntuación: 9/10 Calificación: 9

  • Página oficial de Meshuggah:

www.meshuggah.net

Ricardo ColladoRicardo Collado
Abril 2012