Opeth - 'Pale Communion' (2014)

Un segundo 'Heritage' repleto de belleza pero sin efecto sorpresa

Opeth - 'Pale Communion' (26 agosto 2014)
Sello: Roadrunner; País: Suecia; Calificación: Calificación: 7,5

Opeth - Pale Communion

1. "Eternal Rains Will Come" 6:43
2. "Cusp of Eternity" 5:35
3. "Moon Above, Sun Below" 10:52
4. "Elysian Woes" 4:47
5. "Goblin" 4:32
6. "River" 7:30
7. "Voice of Treason" 8:00
8. "Faith in Others" 7:39

Duración total: 55'40''

Músicos:
- Mikael Åkerfeldt: Voz, guitarras
- Fredrik Åkesson: Guitarras
- Joakim Svalberg: Piano, teclados
- Martín Méndez: Bajo
- Martin Axenrot: Batería y percusión
- Martin Lopez: Batería y percusión en temas 5 y 7

· Género: Rock progresivo.
· Grabado en 2014 en los Rockfield Studios, Gales, Reino Unido
· Todos los temas compuestos por Mikael Åkerfeldt.
· Mezclas por Steven Wilson; Producción y dirección artística por Mikael Åkerfeldt.


Mikael Akerfeldt OpethUno puede pasarse la vida debatiendo sobre estilos, modas, corrientes, comercialismo o tendencias... y al final no hablar de lo que de verdad importa: la música. Es lo que pasa hoy en día entre tanta basura musical, que cuando uno quiere analizar o debatir sobre un disco con otros interesados, termina perdido en esos argumentos que no harían falta en un mundo limpio. Por eso trataré de hablar de este disco de Opeth, 'Pale Communion', como se merece.

Que sí, que a Mikael Åkerfeldt le ha dado por pasarse al lado tristón y melancólico de Steven Wilson. ¿Y qué pasa? ¿Le molesta a alguien? Pues no sé... tan fácil como no escuchar éste ni el anterior trabajo, 'Heritage', y limitarse a gozar de su anterior discografía y de sus conciertos actuales, que aún están llenos de temas más death de sus primeros años.

Ahora Opeth están en otra etapa. Punto y final. Es magnífica. Punto y final. Suenan genial, componen mejor que nunca y brillan con luz propia. No se parecen a nada y al mismo tiempo nos recuerdan a las mejores glorias de los mitos del progresivo setentero. ¿Qué más se puede pedir? 'Pale Communion' es un nuevo 'Heritage', sí, no es un regreso a su death más oscuro. Es otro homenaje a las músicas setenteras y al progresivo clásico, con una producción de la época y sin una sola voz gutural. Vaya por dios, qué disgusto para algunos. Insisto: ¿y qué más da?, si lo que importa es gozar de la buena música, y aquí la hay por doquier.

En estos 3 años tras 'Heritage' (2011), Akerfeldt ha estado probando y probando con Wilson, su nuevo gran amigo, e incluso hizo un disco con él del estilo, 'Storm Corrosion' (2012), firmado con ese nombre también. Fue algo más experimental y puro capricho de músico, sin pensar en el público. Para quien lo tomó bajo esa perspectiva, disfrutaría. Quien esperaba escuchar algo de Opeth o Porcupine Tree, lloró, claro, de amargura. O simplemente se durmió. Cada uno que haga lo que quiera y que disfrute con lo que desee.

Hablando ya de este gran 'Pale Communion', mezclado por Wilson pero ya no como productor de sonido, faceta únicamente trabajada por Akerfeldt, el disco destaca por una armonía maravillosa de temas que viajan en torno a un mismo sueño, oscuro, melancólico, dulce y bucólico.

'Eternal Rains Will Come' es un enorme tema setentero entre Crimson y Van der Graaf, pasando por ELP, agresivo, duro y punzante. Tras una intro amarga y que pone los pelos de punta al estilo draconiano, de peli de terror, un exquisito piano de Joakim Svalberg, quien ya debutó en un tema del anterior trabajo, nos introduce en una seperteante composición llena de complejas estructuras y donde brilla una batería maravillosa de Martin Axenrot, con sonido setentero 100%. Directamente vamos al estribillo, y de ahí nos atrapa hasta el final, con una parte de cierre llena de arabescos, como en el anterior disco.

Storm CorrosionLuego llega 'Cusp of Eternity', el single de presentación y que conocíamos hace un tiempo. Maravilloso tema rockero con una base sintetizada que se une a una batería de nuevo estupenda, donde la parte melódica cantada por Mikael brilla con luz propia y engancha al oyente como una música para hipnotizar a las serpientes más agresivas. Mucho de Pink Floyd también en este corte, donde mucho de Gilmour se puede oler en él, así como otras cosas más diversas. Claros homenajes a los mejores momentos del progresivo, allá por la década dorada de los 1970.

La extensa 'Moon Above, Sun Below' (casi 11 minutos) es un claro autoplagio de temas de 'Heritage', con teclado repitiendo partes ya escuchadas en 'The Devil's Orchard', con aromas arabescos y oscuros pasajes hipnotizantes. La voz de Mikael aquí es sencillamente espeluznante, en el buen sentido. Después nos envuelven los dulces acordes de guitarra acústica de 'Elysian Woes', un genesiano tema del estilo 'Foxtrot', donde la producción resalza especialmente una voz con mucha limpieza y las mencionadas cuerdas, ya sean de Fredrik Åkesson o de Akerfeldt.

A esta exquisitez le sigue la instrumental 'Goblin', un claro homenaje a la banda italiana del mismo nombre, a la que Opeth citaron cuando explicaban en el periodo de composición del disco sobre las influencias que usarían para el trabajo. Precioso tema cinéfilo, que podría ser perfectamente una banda sonora de película hippy sesentera o setentera, como también hacían Floyd por la época.

Le sigue una alegre 'River', que intenta romper el esquema anterior, siendo fresca, directa y limpia de sonidos y ruidos que puedan evocar a un metal de otra etapa de la banda. La producción setentera nos evoca a las bandas clásicas y un espíritu limpio, sin rabia o dolor en las letras y en la música aquí transmitida. Parecidos razonables, muchos. Pero queremos gozar de este perfil de Opeth sin pensar tanto en ello. Ya en su parte final sí que repite estructuras de otros temas, con guitarras agresivas y estructuras espirales, crimsonianas y algo más sucias.

La larga 'Voice of Treason', de 8 minutos de duración, también parece repetir momentos del anterior disco, y se pueden apreciar acordes y riffs ya usados en ese trabajo. Si hay algo claro es que este 'Pale Communion' es una mera continuación conceptual de este mencionado 'Heritage'.

Opeth 36El final corre a cargo de la triste 'Faith in Others', que arranca al más puro estilo 'Epitaph' de King Crimson, o al menos de forma muy 'homenajeante'. En su parte media pasa a ser una lenta y melancólica composición -otra más- llena de complejos instantes de inspiración espiritual ya con menos frescura que en la primera parte del disco, y que puede hacer que la escucha del álbum se haga, a estas alturas, ya algo más pesado.

En conclusión, estamos ante un 'Heritage 2' con gran consecución de la belleza formal, inspiración tremenda del artista principal, que es Mikael, y algo de brillantez composicional fuera de toda duda. Sin embargo, carece este trabajo de un efecto sorpresa y puede terminar por cansar a más de alguno, sobre todo a los viejos fans. Al resto, seguro, le parece una obra maestra más de estos suecos. Y es que, es lo que es 'Pale Communion'. Un delicatessen para nuevas-viejas almas, más allá de una experimentación y de las nuevas corriente musicales que nos pueden ofrecer, por ejemplo, unos Leprous y otro tipo de nuevas bandas.


Calificación: 7,5/10 Calificación: 7,5

- Muestras de 'Pale Communion':


  • Página web oficial de Opeth:

www.opeth.com


firma pablo