OSI - 'Fire Make Thunder' (2012)

Corazón frío; talento caliente

OSI - 'Fire Make Thunder' (27 marzo 2012)
Sello: Metal Blade; País: EEUU; Calificación: nota: 7,5

OSI - Fire Make Thunder

1. Cold Call 7:10
2. Guards 5:03
3. Indian Curse 4:42
4. Enemy Prayer 4:54
5. Wind Won't Howl 5:05
6. Big Chief II 3:04
7. For Nothing 3:18
8. Invisible Men 9:54

Duración total: 43'10''

Músicos:
- Jim Matheos: Guitarras, bajo
- Kevin Moore: Teclados, voz sintetizada
- Gavin Harrison: Percusión

· Género: Rock progresivo, post-rock, rock ambiental.
· Grabado en 2011 en los estudios personales de cada músico. Mezclado en julio de 2011 por Matt Sepanic, Jim Matheos y Kevin Moore en el Sound Farm studio de Jamaica y en los Recording Environment de Iowa.
· Masterizado por Roger Siebel; producido por Jim Matheos y Kevin Moore.


OSIOtro viaje a otro mundo. Si en los 1970 eran Tangerine Dream los amos de los viajes espacio-temporales, sin duda que hoy en día lo son OSI. Kevin Moore y Jim Matheos han tejido una perfecta máquina de teletransportación musical que nos lleva a parajes, paisajes y escenarios vitales de otro planeta. Lo hacen, de nuevo, con una suma de talento, música electrónica con glamour, mesura y lógica, una sensibilidad ambient y unas guitarras distorsionadas que tan pronto nos seducen como la futurista 'Blade Runner' que nos pueden, también, rasgar el corazón. Sí, de nuevo OSI triunfan con su sencillo paso, sin hacer ruido. Y si hay que sacarle alguna pega, sin duda, es que no innovan demasiado y se estancan en una apuesta que podría terminar resultando algo repetitiva y obsoleta con el paso del tiempo. Pero, hoy por hoy, lo que toca es disfrutar de su cadencia, su estilo, su sonido y su glamour. Me encantan. Algo tienen que cautivan. Qué se le va a hacer.

Desde la clásica y fiel a su estilo 'Cold Call' a la deliciosa y evasiva 'Invisible Men', sus apenas 43 minutos de duración son una justa y apropiada apuesta por la música deliciosa, que aunque sumamente artificial, suena terriblemente humana y sensible. Y eso parece una gran contradicción lógica porque en realidad lo que Matheos y Moore buscan con este proyecto musical es crear una música artificial, cuya voz robótica acompaña a cada tema desde que nacieran, allá por 2003, hace ya casi una década...

Aunque realmente lo más llamativo es lo que adelanté en la introducción: pese a las promesas típicas de la promoción, este 'Fire Make Thunder' no es sino un 'Blood' o un 'Free' más, los cuales sí fueron alejándose del primer álbum, 'Office Of Strategic Influence' (2003). En 'Blood' (2009) la novedad respecto a 'Free' era que sonaba más oscuro, más frío, más mecánico, mucho más techno-maquinero, con teclados menos melódicos y pianísticos. La base rítmica estaba programada en casi la totalidad del disco, con excepciones de pasajes acústicos del invitado de lujo Gavin Harrison, de Porcupine Tree, que aquí repite experiencia. Además, en 'Blood' Moore y Matheos apostaban por una oscuridad expresiva, fría y mecánica, obligando cada vez más a que el seguidor de OSI fuera muy fiel y amante de las técnicas de estos dos tipos: voces retocadas por ordenador, sintetizador a mansalva y guitarras pesadas puramente rítmicas, sin ningún apasionamiento melódico.

Ahora, como en los anteriores dos discos, 'Fire Make Thunder' es tremendamente industrial, casi fabril, como en el término o concepto musical que inventaron King Crimson a finales de los 1990. Guitarras atronadoras que parecen seguir el ruido de una máquina de trabajo en serie, y una batería que parece sacada de un obrero trabajando con el yunque o que golpea barras de hierro sobre un bidón metálico. Así suena casi en todo el disco Gavin Harrison, lo que algunos podrían suponer que es un desperdicio. Pero no.

Como sucedió en 'Blood' y 'Free' (2006), habrá quienes escuchen influencias clásicas (King Crimson) y quienes oigan más los toques modernos hardcore (Rammstein), ochentenos (Depeche Mode), grunge e industrial (Nirvana, Pearl Jam)... Y es que hay de todo. En las guitarras de Matheos hay momentos más metal-progresivos, y sin embargo en Moore sí que vemos los enésimos pasajes oscuros de su sintentizados, teclados y voz plana, robótica, acusadamente artificial.

El mejor tema, sin duda, es 'Enemy Prayer', una joya matemática con un ritmo prodigioso, coordinación asombrosa. Las guitarras suenan más en clave heavy metal y hay melodías más clásicas. En el lado contrario encontramos preciosas composiciones más innovadoras, como 'Wind Won't Howl', que comienza con caja de ritmos y teclados muy ochenteros para luego repetir sonidos muy góticos y clásicos en el glam metal de otros tiempos, aunque con cosas que recuerdan a grupos más modernos, como Anathema, Paradise Lost o incluso estilo alternativos.

Un dato clave para comprender este disco es que tanto Kevin Moore como Jim Matheos han grabado sus partes por separado, en sus estudios, incluido el tercero en discordia, Gavin Harrison, quien grabó la percusión en su domicilio londinense. Ya los últimos arreglos de producción se registraron el pasado mes de julio en los estudios Sound Farm y Recording Environment. El ingeniero de sonido y encargado de las mezclas ha sido Matt Sepanic. La masterización fue cosa de Roger Siebel y como productores aparecerán en los créditos los propios Moore y Matheos.

Volviendo al contenido del álbum, a muchos gustará el enigmático arranque de 'Big Chief II', que luego lleva a una melodía pura y llanamente 'dreamtheateriana', irrumpida continuamente, eso sí, por intervalos rítmicos sintetizados. La sorpresa, sin duda, la encontramos todos en la balada 'For Nothing', un tema techno y ambient muy actual, casi más propio de otras bandas electrónicas que de unos metaleros y progresivos como son Matheos y Moore. Pero como casi todo lo que hacen, es bueno. Así que mejor quitarse las ataduras mentales de pensar que por no ser rock tiene que ser mal tema.

Lo dicho: pocas sorpresas, mismas apuestas y talento y buen gusto a más no poder. ¿Con qué nos quedamos? Son 43 minutos, así que a nadie se le hará eterno. Más bien corto. Buen disco: pero deberían ir pensando Moore y Matheos hacia donde se encamina este (buenamente) extraño proyecto musical. Otro más cortado por el mismo patrón ya sería un borrón en su currículum.

Puntuación: 7,5/10 Nota: 7,5

- Podéis escuchar el tema 'Cold Call' en Soundcloud:

- También ofrecen una mezcla de todo el disco, resumido en 6 minutos:

  • Página web oficial de OSI:

http://www.osiband.com/


Pablo M. Beleña Pablo M. Beleña
Abril 2012

2 comentarios

  1. Exelente album, a pesar de lo mecanicos que parecen ser la verdad nos muestran una musica demasiado interesante. Yo un segidor de los grandes grupos prog. Del 70 me dejan encandilado, como lo hizo alguna vez Tangerine Dream.

  2. Acabo de escuchar el disco. A la primera escucha me sigue ocurriendo lo mismo con este grupo/proyecto.

    Hay detalles interesantes pero muuuucha paja. Se nota mucho la forma en que está compuesto (pero es la forma de trabajar que obliga Kevin Moore). Se nota muchísimo cuando un tema es de uno o del otro.

    Matheos tampoco le pone mucha chispa que digamos. Quien haya seguido la carrera de este le sonarán las partes de guitarra a mas de lo mismo. En cuanto a Moore sabemos que lo puede hacer mucho mejor (es un excelente compositor)

    En fin. Me gustó bastante mas el anterior (Blood).

    El que se sale como siempre es Gavin Harrison.

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