Crítica del disco de Cosarara - 'Cosarara' (2016)

El ecléctico milagro progresivo de Cosarara

Cosarara - 'Cosarara'
(1 septiembre 2016, AMS Records)

Cosarara - Cosarara

Hoy traemos a colación al grupo italiano COSARARA y a su homónimo primer disco, uno de los ítems que más sensación han causado en nosotros durante nuestro disfrute y repaso de la producción progresiva del año 2016. “Cosarara” fue publicado por vía de la asociación de Btf y AMS a poco de pasado el ecuador del año pasado. Este grupo instrumental originario de la ciudad de Asti (Piamonte) está conformado por Andrea Onesti [guitarras], Francesca Goria [teclados y sintetizadores], Aluffi Paul [bajo] y Maurizio Pinna [batería]. Este cuarteto tiene sus raíces en el año 2005 y recién ahora, con una alineación modificada a través de todos estos años, ha podido exponer su propuesta musical al mundo… y nos alegramos mucho por ello. Esta propuesta refleja un interesante híbrido de psicodelia, post-rock, sinfonismo y elementos pesados de la tradición progresiva, pero entenderemos mejor cómo maneja el grupo su propio eclecticismo entusiasta cuando revisemos paso a paso el repertorio de “Cosarara”.

Durando poco menos de 10 ½ minutos, ‘Havismat’ abre el repertorio con una prestancia envolvente, moderadamente majestuosa, portando un nervio que nunca se sobresalta. Trabajando meticulosamente con un cuerpo central cuyas ulteriores transformaciones son manejadas con grácil fluidez, el cuarteto sabe crear una sensación de elegante tensión que nunca llega a soltarse. El gancho de los sencillos fraseos de guitarra y los múltiples ornamentos de teclado – que van desde el space-rock hasta el jazz – se unen en un matrimonio sónico muy efectivo. Poco antes de llegar a la frontera del séptimo minuto y medio se da un brevísimo momento de reposo desde el cual el grupo capitaliza la máxima expresión de su vigor rockero en camino directo hasta su abrupto final. Luego sigue ‘Serenloonies’, bello y misterioso interludio de piano (acompañado de efectos flotantes de guitarra) donde se parece evocar la memoria de una temporada en el Limbo: añorar y sentirse abrumado al unísono. Cuando llega el turno del tercer tema, el cual se titula ‘Miraggio’, el grupo parece hacerse eco de la otoñal nostalgia del mencionado interludio en su primera sección, claramente diseñada como un híbrido de space-rock y sinfonismo. Para cuando llegamos al cuerpo central, la banda vira hacia algo más explosivo creando una mezcla de psicodelia y post-metal sin abandonar la claridad melódica de talante sinfónico que se había iniciado en el prólogo. Si ‘Havismat’ podía sonar a un jam perdido de HAWKWIND meticulosamente remodelado por una asociación de músicos de RED SPARROWES y MOGWAI, lo que tenemos ahora en ‘Miraggio’ es como si la maqueta de un jam abandonado por el CAMEL de la etapa 76-78 hubiese caído en manos de los músicos de MY SLEEPING KARMA y ellos, junto a un par de invitados de ASTRA, lo hubiesen completado a su modo. Como sea, tenemos en esta pieza un momentum espléndido del álbum, un cénit decisivo con el que la banda muestra su mejor baraja.

Como si el título estuviera para reflejar el hecho de que la mente musical está proyectándose hacia una observación introspectiva, ‘Io’ desarrolla un clima señorial que es, a la vez, robusto e intimista. Como si se estuviera haciendo una traducción del legado de los PINK FLOYD de la fase 71-75 al lenguaje del post-metal bajo la inspiración de unos RUSSIAN CIRCLES, el cuarteto elabora un jam señorial bajo la imperante guía de la guitarra, la cual se luce como nunca antes en el disco. La sección final es un poco más impetuosa, mostrando lo que resulta cuando una luminosidad espiritual que ha pugnado por varios minutos por mostrarse tal cual logra abrirse campo con la solvencia deseada. ‘Totentanz’, por su parte, nos muestra directamente las facetas más ágiles y extrovertidas del ideario musical de COSARARA. Volviendo a la estrategia de mezclar psicodelia y sinfonismo con un cierto predominio del último en cuanto a la elaboración de los motifs y de sus respectivos desarrollos, la banda nos brinda momentos solventemente expandidos de calidez sonora, calidez que adquiere su debida cuota de sofisticación expresionista con el empleo estratégico de algunos quiebres rítmicos a lo largo del camino. Tras un minúsculo interludio marcado por un sereno recogimiento emerge una coda poderosa en la que el grupo vuelve a jugar con sus inquietudes post-metaleras. En suma, dado el excelente manejo de prestancia ecléctica que se da en ‘Totentanz’, éste resulta un nuevo cénit del disco. Durando poco más de 8 minutos, ‘Innisfree’ cierra el álbum creando una suerte de síntesis entre la magia de ‘Havismat’ y el exquisito refinamiento exhibido en ‘Miraggio’. Una vez más, la guitarra se luce de forma especial durante el desarrollo temático. Por su parte, la dupla rítmica y las texturas diversas de los teclados crean un paisaje sonoro abrumador y contundente no exento de momentos flotantes que vienen muy bien a la hora de airear un poco la intensidad predominante.

Todo esto es lo que la gente de COSARARA nos ha brindado con su homónimo disco debut, una de las sorpresas más agradables (y para nada rara) que se han gestado en el variopinto escenario progresivo italiano en el pasado año 2016. Vale la pena anotar el nombre de este grupo y de este disco en nuestras agendas melómanas, y cómo no, seguir la pista al cuarteto con miras a próximas producciones en años venideros.

Calificación: 8,5/10


- Muestras de 'Cosarara':

Havismat:

Miraggio:


cesar inca mendoza

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