Crítica del disco de Stick Men + David Cross - 'Midori' (2016)

Stick Men + David Cross: una prodigiosa asociación

Stick Men + David Cross - 'Midori'
(15 mayo 2016, Unsung Productions)

Stick Men David Cross - Midori

¡Hay que ver qué maravilla tenemos en nuestras manos hoy! Se trata del doble álbum en vivo “Midori” firmado por el trío STICK MEN más un invitado muy especial, el violinista-teclista DAVID CROSS: este fenomenal ítem publicado por el sello MoonJune Records recoge las dos actuaciones que hizo el mencionado colectivo cuatripartito en dos actuaciones que tuvieron lugar en un mismo día – 10 de abril del 2015 – en el Billboard de Tokio, Japón. El consistentemente electrizante viaje musical que nos brindan Tony Levin [Stick y voz], Pat Mastelotto [batería, percusiones acústicas y electrónicas] y Markus Reuter [Touch Guitars, soundscapes y teclados] junto a Cross hace paradas en ciertos momentos cumbre del KING CRIMSON de las etapas 73-74 y 81-84, además de marcar algunas improvisaciones signadas por tonalidades desafiantes y atmósferas densas, y también hace algunas paradas en el propio catálogo de los STICK MEN: también hay alguna pieza académica de IGOR STRAVINSKY por allí, pero más adelante entraremos en ese peculiar detalle. Cada ítem de “Midori” había sido publicado como descarga digital en la página web de los STICK MEN en dos momentos separados del pasado año 2015: ahora tenemos a esta gozada en una fina edición física. Este disco doble es indudablemente un fabuloso muestrario de cómo se puede modernizar el legado Crimsoniano para darle nueva vida a algo que de por sí se permeabiliza en el ámbito de lo inmortal.

El primer volumen de “Midori” comienza con el soundscape titulado ‘Gaudy’, el cual se prolonga por 10 ½ minutos en una otoñal amalgama de capas cósmicas que se van tornando gradualmente en un sortilegio diabólico; de esta forma, se abre camino a la improvisación colectiva ‘Blacklight’, la cual muestra a un ensamble focalizado en explorar una atmósfera de denso sosiego para darle nueva vida por vía de un groove psicodélico poderosamente exquisito. Las huellas del PROJEKCT THREE se hacen sentir plenamente en esta pieza. El primer manifiesto rectamente articulado viene con la tercera pieza, titulada ‘Hide The Trees’, fabulosa composición del trío nuclear de los STICK MEN que procede del álbum “Deep” (2012). Con un número tan intenso y arquitectónico como éste, el grupo se siente a sus anchas elaborando sonoridades gráciles en complejas pulsaciones rítmicas. El soundscape que inicia el segundo volumen se titula ‘Cyan’. ‘Breathless’ es un estándar Frippiano original del “Exposure”, primer trabajo solista de ROBERT FRIPP: el cuarteto le rinde pleitesía a punta de ingeniosa musculatura, respetando racionalmente el esquema de la pieza original mientras le insufla una vivacidad renovada. No solamente hay una coincidencia en la tríada inicial de cada volumen (soundscape introductorio–improvisación–tema estructurado a partir de un catálogo ya existente) sino que además, cada uno termina con la misma dupla de ‘The Talking Drum’ y ‘Larks Tongues In Aspic, Part 2’, todo un inmortal estándar del universo Crimsoniano. En el segundo volumen tenemos la versión más larga y electrizante de las dos, lo cual tal vez se deba a la adrenalina acumulada durante los dos conciertos: también es verdad que el antecedente de ‘Firebird Suite’ – del cual hablaremos más tarde – puede fungir también como un agente provocador. Otra estupenda coincidencia está en el jam ‘Shades Of Starless’, que consiste en un una expansión tan intensa como crepuscular de ese clásico definitivo del KING CRIMSON 73-4 que es ‘Starless’. En el caso del primer volumen, tenemos que el ensamble se toma su tiempo para desarrollar los cimientos de la ambientación nocturna y la espiritualidad noctámbula que se imponen para la ocasión mientras el motif central procura hallar su propio paso; en el caso del segundo volumen, tenemos una versión ligeramente más breve donde el ensamble se decide muy pronto a instaurar el motif central, y de hecho, el despliegue de la ambientación central goza de una musculatura especial.

Centrándonos en el primer volumen de nuevo, notamos que los temas 4 y 5 nos ofrecen 18 minutos de pura grandeza psicodélica. En efecto, la improvisación ‘Moth’ exhibe una tensión cósmica sólidamente apoyada en un groove de matices fusionescos mientras las cuerdas y las percusiones exhiben capas y efectos cibernéticos: una fosforescente mezcla de calidez y modernismo. A partir de aquí se instala una versión remodelada de ‘Industry’, una de las delicias más sublimes del KING CRIMSON 80ero en su faceta abstracta: el cuarteto ofrece una ingeniería renovada que no pretende cuestionar a la versión original del “Three Of A Perfect Pair” sino proponer una alternativa refrescante a partir de un esquema de trabajo más férreamente arquitectónico. ‘Cusp’, otro ítem del “Deep”, sigue a continuación para devolvernos a los momentos marcados por grooves ágiles y atmósferas luminosas... aunque nunca plácidas, que no hay que olvidar que los STICK MEN y su invitado de turno están principalmente preocupados por explorar las aristas más inquietantes del lenguaje del rock. En cuanto al segundo volumen, la improvisación de la pista #4 se titula ‘Moon’ y la pieza que ocupa la siguiente es otro clásico del KING CRIMSON 80ero, ‘Sartori In Tangier’. ¡Otra hermosa coincidencia! En el caso de ‘Moon’ tenemos un jam parsimonioso cuya fase preliminar hace leves citas a la segunda sección de ‘Moonchild’, mientras que ‘Sartori In Tangier’ exhibe una robustez que va a contrapelo con la ligereza exótica a lo TALKING HEADS que iba en el original: sí, en manos de este cuarteto, la pieza en cuestión se inserta soberbiamente en el vigor esencial del rock sin tapujos de ningún tipo. Tal vez el momentum del volumen 2 está en la tríada de ‘Crack In The Sky’, ‘Shades Of Starless’ y ‘Firebird Suite’. ‘Crack In The Sky’ (otro tema original del disco “Open”) instala un aura de mágica sensualidad arropada bajo un manto de sonoridades flotantes y cautivadoras, algo que viene muy bien antes del vuelo espiritual inmenso que ha de llegar con ‘Shades Of Starless’. En cuanto a la paradigmática suite sinfónica del maestro ruso IGOR STRAVINSKY, el grupo brinda una gloriosa síntesis de la misma sacando buen provecho al espacio de 10 ¾ minutos que le ocupa tan magna misión. Respetando los delineamientos básicos de la estructura de esta pieza, la banda se centra en establecer una nueva vitalidad a partir de la implementación de recursos de electrizante vigor y la elaboración de un esquema rítmico poderoso.

Prodigioso, simple y llanamente así es cada volumen de “Midori”, un monumental agasajo progresivo que nos brinda esta asociación de los STICK MEN con DAVID CROSS en un prodigioso despliegue de ingenio artístico. “Midori” es de forma instantánea un clásico de la experimentación progresiva, uno de tantos que han venido emergiendo de los bosques de la ideología musical que KING CRIMSON y todas sus instancias sucedáneas desde aquellos lejanos fines de los 60s. Muchas gracias a los Sres. Levin, Mastelotto, Reuter y Cross por algo tan grandioso como esto.


- Muestras de 'Midori':


cesar inca mendoza

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