Crónica del concierto de Amorphis en Madrid (16 noviembre 2013)

Un círculo de extraordinaria forma y escueto fondo

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Texto y fotos: Pablo M. Beleña

Un concierto como el de Amorphis es para tomárselo como una fiesta, como algo distinto respecto a un progresivo de altura. Además, lo de estos finlandeses es otra cosa: viejas fórmulas del death, fusionadas con doom y metal melódico. Su aroma progresivo sólo es un espejo donde mirarse, más que una meta. Y un concierto suyo es un subidón de adrenalina, energía y un escenario de poses perfectas sobre el escenario. Quien vaya buscando eso, lo encuentra. Quien quiera hallar algo más elevado, se estrellará. Mejor que se quedara en la puerta.

amorphis 02Y dicho eso, gozar con Amorphis es fácil. Basta sumergirse en su mundo musical, actualmente un metal melódico, a veces progresivo, otras puramente death y doom, pero siempre para narrar con aspereza y algo de tristeza historias oscuras y profundas del ser humano. Bajo ese paraguas, Tomi Joutsen es el líder espiritual que guía a la banda a través de los fans. No hay sitio para otro frontman. Ni para Jan Rechberger, Tomi Koivusaari y Esa Holopainen, miembros fundadores, que prefieren que la cara sea un vocalista lleno de carisma y energía, terror de las nenas y un tipo de cae bien a cualquier macho. Joutsen lo tiene todo: voz agresiva, poses perfectas, transmite y comunica... ¿para qué más? Desde luego que el rollo del micro, cuando lo ves la primera vez, impacta.

Desde hace años que sigo al grupo y leo sus crónicas y veo sus fotos de conciertos, siempre me ha llamado la atención y mucho el uso de ese aparato sofisticado y decorativo que, luego en vivo, quizás que decepcione un poco. Además, por momentos pareciera que incluso perjudica la captación de su voz y su modulación, aunque también en algunos instantes hubo serias dudas sobre si había mucho trabajo de mesa en el audio que luego recibíamos en los altavoces.

Musicalmente ya conocemos a Amorphis. Tras 'Far from the Sun' de 2003 renacieron de sus cenizas 3 años después ya con Joutsen contratado como el nuevo líder. El giro musical de la banda fue bestial, abandonando sus ritmos machacantes y pesados por estructuras más melódicas y almas más comerciales, sin por ello renunciar a una oscura sombra que recorre nuestro cuerpo al escuchar su metal de quilates.

amorphis 07Pero desde luego que fue con 'Skyforger' de 2009 cuando la parroquia progresiva les hizo un hueco gracias a un álbum tremendamente melódico, siguiendo con su cáscara death y agresiva, pero tremendamente convincente a la hora de rebuscar audiencias nuevas en terrenos más adultos, amantes de sonidos más enriquecedores y arreglos más sofisticados. Y ya poco más: un menos notable 'The Beginning of Times' de 2011 que sin embargo repitió éxito porque continuó la senda encaminada en su predecesor y ahora, en 2013, hemos disfrutado del que podría ser su mejor álbum, dependiendo desde qué óptica analizarlo.

'Circle' es un paso terrenos progresivos sobre todo en cómo está pensado y parido, al ser un álbum conceptual. Sin grandes estructuras largas, pasajes instrumentales y otros tópicos del metal progresivo, sí es cierto que Amorphis suenan de una manera cada vez más compleja y abandonando el doom y death machacón de sus inicios. Con esta intro nos metemos de lleno en esta gira, de la cual hemos sido afortunadamente miembros como medio oficial de misma. Un honor y un placer.

Acudimos al concierto de Madrid tras un generoso paso por la Península Ibérica, capital lusa incluida, y la satisfacción fue plena. Incidiendo en ese tema que avisaba al principio: sabiendo a qué se iba, uno cumple sus expectativas. Quien pretendiera encontrar un profundo ejercicio de progresivo clásico, aunque adornado en sonidos más extremos, que se olvide. Amorphis no son Mastodon ni Opeth, por dar dos ejemplos distintos dentro del metal que ama el progresivo.

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Amorphis son una banda de limitados vuelos, con muchos sonidos pregrabados, algunas sospechas sobre qué suena en directo y absoluta falta de capacitación para solos técnicos que quiten el aliento. Son lo que son: 6 tipos grandullones, de la tierra que revolucionó para Europa la telefonía móvil con los Nokia, ahora injustamente olvidados pero que estaban en casi todas las manos de los que aquí ahora nos encontramos escribiendo o leyendo este texto. Son de la tierra que parió a los Stratovarius y Sonata Arctica, por citar dos ejemplos y exponentes de su cultura musical, pero que murieron antes de lograr el verdadero éxito. Sin embargo, Amorphis sortean esa caída libre por el momento tras más de 2 décadas de trabajo imparable.

Sobre el escenario, poco artilugio. Vienen de tierras frías, heladas, y lo suyo no son las apariencias. Correcta decoración, sin más, con 3 grandes paneles que ambientan el escenario con los diseños del 'artwork' de su disco 'Circle', sin grandes efectos de luces ni otros cachibaches. Por cierto, que nadie que haya vivido las pesetas y las recuerde bien me niegue una cosa... ¡la mujer que aparece en la portada y que cubría el escenario era igualita que nuestra querida escritora Rosalía de Castro y que aparecía en los billetes de 500 pesetas!!! ¿O no? Vean la comparación:

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En cuanto al sonido, la verdad es que también todos sabemos las limitaciones de una sala como la But. Es una discoteca bien acondicionada para espectáculos, y en ella hemos magníficos conciertos de Toundra o el de Neal Morse+Transatlantic+The Flower Kings, pero hasta el tercer o cuarto tema el sonido fue un auténtico caos, sobrecargado de graves y con una lamentable mezcla desde la mesa, apenas dejando escuchar la voz de Tomi Joutsen y de alguna guitarra.

A ellos se les vio más seguros con los temas clásicos, donde hay poca complejidad de ejecución, y con los seguidores, que fueron aproximadamente medio millar, lo cual no está nada mal, muy comprometidos con esa primera etapa del grupo. Incluso se les nota que no viven igual los actuales temas, los que marcan esta su segunda etapa, menos sombría y más melódica. En algunos momentos parece que las interpretaran por compromiso.

amorphis 03Realmente para un aficionado como yo a sonidos más melódicos y en general sinfónicos, progresivos y enriquecidos, las composiciones machaconas de sus inicios no son nada sugerentes. Pero hay que admitir que ganan mucho en vivo respecto al disco, sonando bastante bien y dejándose seguir con mucho entusiasmo por todo el público. Ahora bien, cuando suenan esos grandes clásicos de los últimos trabajos, como las geniales 'Sampo', 'Silver Bride' o las ya recientes y brillantes 'The Wanderer', 'Hopeless Days' o 'Enchanted by the Moon', las interpretaciones se hacen cortas, incluso pareciera que las hacen en versiones más cortas respecto a las de estudio.

Y es que el show fue corto: hora y media justita, por minutos, más que controlada. Amorphis parece que son una banda enérgica y fuerte en directo pero no les veo entregados, ni que vivan esto con ese cariño por la música que hace que regales a tus fans al menos 2 horas de música, agradeciéndoles el apoyo y haber pagado una entrada, que hoy en día es un sacrificio económico para casi todos.

Cerraron con un encore tras un descanso descarado, sin el más mínimo morbo y engaño al público. Sabemos que los bises son lo que son, y que siempre hay... pero a veces está bien algo de teatro, apagar luces, hacer a la gente impacientarse y pedir el regreso de la banda al escenario. Pero estos finlandeses deben tener la sangre más que helada. Apenas dos minutos, sin desaparecer demasiado, y repetir el encore compuesto de 3 temas que han hecho en toda la gira, sin salirse del guión: 'Sky Is Mine', 'Black Winter Day' y 'House of Sleep'. Con ello contentaban a todas las audiencias tocando canciones de 3 discos bien distintos: 'Skyforger', el clásico 'Tales from the Thousand Lakes' y el 'Eclipse'. Buen y épico cierre en cualquier caso, brillando sobre todo por su capacidad para atronar y transmitir su energía. Merece, insisto, la pena verles en directo.

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- Ficha técnica:
Madrid, 16 noviembre 2013; sala But
Hora de comienzo: 21:15; hora de final: 22:45
Teloneros: Starkill
Asistentes: 500 aprox.

- Músicos:
- Tomi Joutsen - Voz
- Esa Holopainen - Guitarra
- Tomi Koivusaari - Guitarra
- Niclas Etelävuori - Bajo
- Santeri Kallio - Teclados
- Jan Rechberger - Batería

Setlist:
1. Shades of Gray
2. Narrow Path
3. Sampo
4. Silver Bride
5. Against Widows
6. The Wanderer
7. My Kantele
8. Into Hiding
9. Nightbird's Song
10. The Smoke
11. You I Need
12. Hopeless Days
13. Enchanted by the Moon
Encore:
14. Sky Is Mine
15. Black Winter Day
16. House of Sleep

- Calificaciones técnicas:
Set list: 6
Sonido: 6
Duración: 6
Interpretación: 8
Actitud: 8
Público: 8
Media: 7

firma pablo