Crítica del disco de Advent - 'Silent Sentinel' (2015)

Los centinelas del rock sinfónico estadounidense del nuevo milenio

Advent - 'Silent Sentinel'
(11 agosto 2015, CD Baby)

Advent - Silent Sentinel

Hoy se da la ocasión de presentar al ensamble prog-sinfónico estadounidense ADVENT por motivo de la publicación de su álbum “Silent Sentinel”, publicado muy recientemente… de hecho, en agosto pasado. Se trata del tercer álbum de este grupo, el cual consta de Henry Ptak [teclados, mandolina, percusión, voz y coros], Mark Ptak [teclados, percusión, voz y coros], Alan Benjamin [guitarras, bajo, violín, mandolina, glockenspiel, teclados, percusión y coros], Greg Katona [guitarras, percusión], Joe D’Andrea [batería, percusión, voz y coros] y Brian Mooney [bajo con y sin trastes]. ADVENT nació en Nueva Jersey a fines de los 80’s con la intención de poner su grano de arena en lo que poco después se desarrolló como el revival progresivo dentro de la escena marginal estadounidense, reclamando herencias de la primera generación británica (GENTLE GIANT, GENESIS, JETHRO TULL), además de algunos factores de tenor jazzero y muchas inquietudes de las tradiciones pastorales renacentistas. Fue con su segundo álbum “Cantus Firmus”, del año 2006, que la banda llamó la atención seriamente en las redes progresivas del mundo; ahora, 9 años después, “Silent Sentinel” amenaza con repetir esa misma recepción entusiasta. De la formación que grabó “Cantus Firmus” solo queda ahora el núcleo triádico de los hermanos Ptak y Alan Benjamin. Pues bueno, ahora llega el momento de repasar los detalles del repertorio de “Silent Sentinel”.

Ocupando los primeros 3 ¼ minutos del repertorio, ‘In Illo Tempore’ pone en marcha el reloj de las cosas con una atmósfera cálidamente calmada donde ciertos destellos de tensión disonante se hacen notar en los arreglos nucleares de múltiples teclados. ‘To Dunsinane’ es donde aparecen por primera vez los arreglos corales, muy a lo GENTLE GIANT, con un esquema musical que más bien nos remite al JETHRO TULL del “Songs From The Wood” y al legendario paradigma de HAPPY THE MAN: si la primera pieza estaba signada por la expectativa, ahora esta segunda pieza nos revela el esplendor de algo que ha llegado y se ha instalado con colorida firmeza. Luego sigue la secuencia que se inicia con el primer manifiesto de ‘On The Wings Of An Ant’ – específicamente titulado ‘On The Wings Of An Ant (Verse 1)’ – y que continúa con ‘Voices From California’, ‘The Uncharted Path’ y ‘Reloj De Sol’. El primer ‘On The Wings Of An Ant’ es una etérea balada sinfónica centrada en serenas armonías de piano y un no menos sereno canto, siendo así que las capas de teclado flotan con una amabilidad ensoñadora. ‘Voices From California’ emerge para poner un poco más de punche al contexto sonoro que se está desarrollando hasta el momento: tiene una primera instancia donde vemos que se elabora un estupendo híbrido de GENTLE GIANT y GENESIS, para luego gestar una segunda instancia donde el vigor y el espíritu del esquema melódico nos lleva a terrenos de KANSAS y ECHOLYN. Cuando llega el turno de ‘The Uncharted Path’, el grupo explora a fondo senderos jazz-progresivos (al modo de sus ilustres compatriotas de HOWEVER y HAPPY THE MAN) dentro de un multicolor enclave musical donde se suceden elementos de GENESIS, CAMEL y los infaltables GENTLE GIANT. Definitivamente, tenemos aquí un clímax particular del álbum. ‘Reloj De Sol’, por su parte, enfatiza el aspecto folklórico valiéndose solamente de dos guitarras acústicas: la prestancia mostrada por esta sencilla instrumentación es simplemente increíble. ‘On The Wings Of An Ant (Verse 2)’ reitera la vibración pastoral de la pieza precedente, incluso añadiendo ornamentos de teclado de inspiración renacentista al asunto, pero, básicamente, su misión consiste en preparar el terreno para el surgimiento de la monumental pieza homónima, una genuina maratón progresiva que dura casi 19 ¼ minutos.

En efecto, ‘Silent Sentinel’. Los primeros minutos se sostienen en cadencias acústicas que arman una atmósfera introspectiva, casi misteriosa, donde se rescata lo mejor de la faceta intimista de los paradigmas de YES y GENESIS, aunque también notamos aires de familia con las ilustres bandas compatriotas GLASS HAMMER y DELUGE GRANDER, tan diferentes entre sí pero bien estudiadas por la gente de ADVENT. Algo del inicial factor misterioso ya se había anticipado en el primer tema del álbum, y aquí se expande generosamente, pero cuando entra en acción la batería y el esquema rítmico refuerza su posición dentro del entramado general, el grupo se anima a elaborar una dimensión fastuosa para que el desarrollo temático vaya preparando el terreno para las venideras variantes. Así las cosas, a poco de superar la barrera del sexto minuto, el grupo incrementa su vigor expresivo aunque sin dejar de lado esa espiritualidad misteriosa que sigue imponiéndose consistentemente. De hecho, hay espacio para que resurjan los momentos etéreos, mientras que los pasajes más extrovertidos funcionan principalmente como peajes en los que el paisaje sonoro muestra parajes de momentáneo interés colateral; de todas maneras, este aspecto extrovertido sale a colación por última vez cerca del final con el propósito de elaborar un cierre climático a la suite. ‘12/12’ es otra oportunidad para un dueto de guitarras acústicas, pero esta vez no hay viajes al Renacimiento sino una evocación de las fuentes del jazz antiguo de salón, la misma que se retuerce un poco con algunos arreglos disonantes propios de la osadía progresiva. Volviendo al hábitat del centinela en torno a quien gira el concepto global del disco surge a continuación ‘Sentinel’s Reprise: The Exit Interview’, pieza donde se refuerza la presencia de la guitarra eléctrica pero que, básicamente, remodela esa ceremoniosidad elegante que inundó a la suite. ‘Second Thoughts’ es un nuevo dueto de guitarras acústicas que nos remonta al paradigma de VILLA-LOBOS, precediendo al reposado colorido señorial ‘On The Wings Of An Ant (Verse 3)’, bien manierista en sus arreglos de teclado, los mismos que se resuelven con una retoma de la suave densidad de la primera pieza, algo que se perpetúa en ‘Full Moon And Empty Hours’. ‘Riptide In Aeternum’ se engarza con la pieza anterior para elaborar una elegante luminosidad musical reminiscente del paradigma de CAMEL (etapa 78-80), siendo también afín al modelo del retro-prog sinfónico de nuestros tiempos.

El broche del álbum llega con ‘Romanitas’, tema que dura 12 minutos. Comenzando en clave de contemplativa serenidad en conexión con el paradigma Genesiano, el grupo vuelve a dar rienda suelta a sus enfoques eclécticos para delicadas armazones melódicas, recurriendo así a la adición de los modelos de ANTHONY PHILLIPS, THE ENID y GENTLE GIANT para centralizar el ingenio musical en curso. Los trucos propios del renacimiento y el manierismo están a la orden del día. Hay un momento donde emerge un breve solo de guitarra que es cuando la instrumentación se vuelve más robusta, y así se realiza un giro temático sobre un groove que capitaliza la estilizada jovialidad que se ha venido desarrollando. Un muy bien cierre, la verdad que sí. Y esto fue todo con “Silent Sentinel”, un disco de estupenda factura que contiene un despliegue formidable de lirismo sofisticado y versátil al más puro estilo de la tradición sinfónica que siempre se añora en los círculos virtuales de apreciación del rock progresivo. La gente de ADVENT merece todas las recomendaciones del caso, no nos cabe duda alguna de ello.


Nota: -/10


- Escucha el disco 'Silent Sentinel':


firma cesar inca mendoza

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